jueves, 5 de septiembre de 2013

XIV Travesía Ría de Vigo

Siempre había querido hacer esta travesía, en la tierra natal de mis padres, donde tanto tiempo he pasado y aún paso. La maravillosa provincia de Pontevedra.
El caso es que en esta ocasión haciendo encaje de bolillos pude cuadrarla porque jueves y viernes estaba en Coruña y el sábado bajé como un relámpago para hospedarme con mi mujer en un hotel de Baiona.
Esta es la prueba que digamos cerraba temporada, una temporada que empezó a mediados de septiembre del año anterior después de mi viaje de novios por Canadá y entre tantas vacaciones, un día en un sitio y otro en otro lado, llevaba sin nadar prácticamente dos semanas.
El empujón definitivo a participar me lo dió mi amigo del X3M Mario que ya la había hecho algún año y que veranea con la familia en Cangas. Cuando la semana anterior me dijo que participaba me inscribí a falta de sólo 5 días.

La espectacularidad de la travesía sin duda reside en su recorrido. Salida de Moaña y llegada al Club Naútico de Vigo atravesando toda la ría, en principio 3.700 metros, pero debieron ser bastantes más.
La hora de concentración eran las 9 de la mañana. Dejé el coche en el CC A LAXE y me fui para el Naútico. Recogí la bolsa y allí me encontré con Mario. Un poco de charla y me explicó cómo entrar al puerto para ir al Club Naútico porque no era sencillo, había que dar varias curvas entre embarcaciones...
También me encontré por allí con Nico, que trabajaba como fisio en el Hotel Talaso Atlántico donde estaba alojado además de en el Club Naútico. Curiosamente el día anterior me había dado una sesión de fisioterapia porque tenía una fuerte contractura en el trapecio y ya me dijo que estaría por allí en una barca de apoyo de la organización.
Sólo quedaba ya prepararse, dejar las mochilas y esperar al bus.
Allí estábamos Mario y yo los primeros para coger el bus con gafas gorro y neopreno. Los autobuses no llegan, hace fresquete. A la que llega el primero no para en el inicio de la cola con lo cual no lo cogemos, el segundo idem.
Y el caso es que el tercero y el cuarto llegan con mucho retraso. La salida se retrasará. Una vez vamos en el autobús y hacemos el trayecto para ir a Moaña atravesando la ría por el puente de Rande que tantas veces he atravesado en coche te sigue apareciendo increible levantando la vista que vayas a cruzar a nado la ría. Se ve una distancia considerable.
Recorrido
Vista de Moaña desde Vigo


Al llegar a la playa de O Con, con retraso sobre la hora de salida prevista ya avisa la megafonía que la salida llevará un retraso de media hora. Allí está la familia de Mario apoyando.

Cuando me meto en el agua a calentar mínimamente y a mear, ALUCINO de lo fría que está el agua. Es una sensación que pocas veces he tenido, sólo recuerdo Elche en el 2012 y este año en el Terres del Ebre. Muy fría el agua, te parece increible a priori que puedas llegar a aguantar más de una hora en el agua con esa temperatura. Sin embargo, al ya haberlo vivido sabes que cuando te pones a nadar no hay frío que valga.
Además ver a tu alrededor algunos valientes del circuito gallego de aguas abiertas que van sin neopreno ayuda bastante.
Una foto que saqué dos días más tarde justo desde el puerto (zona de llegada) donde se ve Moaña al fondo

El caso es que se da la salida POOOOOOOO....
Lenta, bantante taponado, sólo espero llegar a la primera boya amarilla que este año han alejado un poco más porque hay bajamar y hay que sortear unos escollos antes de ir recto hacia Vigo. Una vez doblo la boya con algo de tráfico y jaleo ya recto, pero el caso es que la visibilidad no es buena, sol de frente y oleaje del lado por el que respiro, curiosamente el agua te envía hacia el mar es decir de la ría hacia fuera, supongo que por que la marea está bajando. El oleaje es considerable por lo que hay que modificar el estilo y sacar bastante la cabeza para respirar, aún así algún traguete de agua sí que meto...
Boya tra boya me voy dando cuenta de que voy haciendo eses como nunca y eso que mi único punto fuerte en la natación es ir bastante recto, pero el oleaje te tira para fuera con lo cual hay que rectificar contínuamente y además tardas bastante en ver la boyas por el sol de frente. Mientras no localizas una boya para ir hacia ella simplemente tiras para delante y sigues algún gorro como orientación y cuando ves una boya ves que te has metido demasiado y tienes que rectificar, así que debí hacer recto-derecha sin ver la boyas y recto-izquierda cuando veía las boyas para rectificar.
Es lo que le debió pasar a la mayoría, que sólo se orientaba cuando veían la boya, por eso a pesar de ser una travesía recta cuando alcanzábamos una boya nos juntábamos muchos y había bastantes golpes por pasarla todos por el lado izquierdo pero muy junto a la boya.
Desde los 500 metros llevaba los dedos gordos de los pies completamente dormidos del frío, pero tampoco notaba frío más allá de eso, me dio tiempo a disfrutar de los barcos que tenía a mi izquierda supongo que los paraban hasta que pasáramos todos y ver algún saludo de los tripulantes mientras sacabas la cabeza para respirar.
Entrada a la bocana del puerto
Club Naútico al fondo


Sabía que estaba cerca de la última boya antes de entrar al puerto, pero no me di cuenta con lo que no me percaté y había ya que entrar al puerto. En ese momento no tenía nada claras las indicaciones de Mario para entrar en la bocana del puerto por lo que me limité a seguir a un nadador que tenía delante y que parecía que sabía donde iba. Y eso hice, entrar en el puerto doblando a la izquierda, luego recto, derecha y derecha hasta el Club Náutico. Me costó ponerme en pie por lo dormidos que llevaba los dedos, pero arriba. Tiempo final 1 horas 12 minutos 32 segundos. Mucho más de lo que en teoría haría en esa distancia con neopreno, pero es que debieron ser muchos más metros y el oleaje también influyó mucho.
Puesto 79 de 200 participantes está bien para mi nivel. 68º masculino.
Un gustazo hacer esta travesía; Mario llegó 3 minutos después. Algo de avituallamiento, duchazo en el Naútico y a la salida cuando me dirigía ya a coger el coche del Centro Comercial me encuentro con la Vuelta Ciclista a España, así que no tuve más remedio que esperar y sacar unas fotos. No puedo salir. otros 30 minutos esperando a que pasaran y por fin caminos de Baiona.
Ahí vemos al Astaná, equipo del lider, tirando del pelotón

Con el autobús del Movistar al día siguiente en Pontevedra

Hasta la temporada que viene.

2 comentarios:

  1. No había visto la entrada,compadre ;-)
    Buen entreno largo de agua, desde luego...
    El año que viene, bajamos de 1h12' fijo!!! Y si mi estómago me lo permite, comilona.
    Abrazos

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  2. jajajaja... Un placer compartir contigo esta maravillosa prueba.
    Te tomo la palabra. Queda esa comida pendiente.

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