domingo, 7 de julio de 2013

Olímpico Astromad 2013

Tenía ganas de hacer un olímpico después de estar tan centrado en la larga distancia estos dos últimos años. El caso es que no las tenía todas conmigo porque después de Lanzarote acabé muy castigado físicamente, no por el ironman en sí, sino por la caida que sufrí 6 días antes y que me dejó para el arrastre después de acabar.
Tanto es así que lo primero que hice al llegar a Madrid fue anular mi inscripción al Ecotrima media distancia porque si bien no estaba físicamente, tampoco a nivel moral. Sí que fui a Lanzarote dispuesto a sufrir después de tantas y tantas horas de entreno, sabiendo que iba a soportar dolores, pero al Ecotrimad no, era un objetivo secundario.
Sin embargo y aunque seguía con dolores iban menguando poco a poco y busqué un prueba alternativa para cerrar la temporada de triatlón. Y encontré el Astromad, un olímpico largo, con 57 kms. de bici llana por un recorrido que tengo trillado de entrenar y sin drafting. Un circuito que en teoría se adaptaba perfectamente a mis posibilidades con muchos kilómetros para recuperar lo que perdiera en el agua.
Llega el día y tengo muchas ganas, sobre todo de correr, me encontraba con una chispa maja con la intención de correr muy fuerte, a reventar.

Lo tradicional en todos los triatlones, llego pronto, preparo todo, boxes y al agua a calentar. Voy con el neopreno convencido de que se usaría, pero al probar el agua, está calentita... ufff... a que no se usa?? y estoy lejos del coche para dejarlo y descalzo. Empiezo a preguntar por ahí porque veo a gente sin él y me confirmar que sí que por sólo dos décimas. El agua está a 21.8º.
Se da la salida primero del Half Astromad y a continuación la nuestra. Allí me encuetro con mi colega David del Virgin Active, saludo y al lío.
Salida desde el agua, bantante limpia, línea recta para ir, dos giros próximos de 90 y vuelta. El caso que excepto alguna molestia al encontrarse a veces cerrado o algún encontronazo, natación bastante limpia. Piso tierra y 24:00 clavados. Muy bien, aunque pienso que no debe haber 1.500 m, sino menos.

El caso es que voy a por la bici, con ganas. Arranco, me monto en la cabra  y me doy cuenta que no he cambiado desarrollo y tengo metido lo más flojito 39-28 (que monté para Lanzarote). Me desestabilizo con tanta pedalada, no meto pies dentro de las zapas y tengo que bajarme. Arranco las zapas de los pedales, me las pongo y adelante. No perdí gran cosa.

Ya en la bici, recorrido perfectamente conocido. Voy tranquilo, sin matarme, llevo una media de 36.1 km/h, he chupado un gel y me queda otro para antes de llegar a la T2. Una pastillita de sal y bebiendo de mis dos bidones. Buena media, voy fresco y ya apretaré un pelín al final.
Poca gente me pasa, excepto auténticos grupos (una vergüenza lo del drafting) organizados quebrantando el reglamento, aún así me la suda, yo respeto las reglas.
Tengo las extraña sensación desde el inicio de ir flojo de la rueda delantera, pero la media es buena y tampoco es que se note mucho la falta de presión. Sin embargo, ya el km. 40 es ostensible, le pregunto a uno si voy pinchado y me dice que sí.
Me paro, meto la espuma de Zefal y un cartucho co2 y no repara. Joder.
A continuación quito obús, meto líquido Tufo, vueltas, obús y cartucho de co2. Todo parece ir bien, pero al llegar a determinada presión, pufffffffff, salta el pinchazo. Se acabó. Mala suerte.
Me toca volver andando, me descalzo para no quedarme sin calas y además ir más cómodo. Una moto de la organización me dice que no me pueden recoger, que vaya a la siguiente rotonda y que Protección Civil me busca un coche.
Llego a la rotonda de Soto después de unos 2 kms. y Protección Civil se lava las manos, que hable con Guardia Civil. Ellos tratan de enviarme un coche, pero no lo consiguen, están hasta arriba.
Viendo el panorama y que hasta Manzanares hay otros 7 kms. más o menos, decido hacer autostop. El primer coche que paro junto con una chica de protección civil, me lleva. Un amable ciclista con su hijo, vienen de una carrera de montain bike, me carga la cabra en el porta bicis y a Manzanares.
Me deja allí, muy amable y al llegar al coche cambio el tubular porque rozada freno y demás y quería ir con ella hasta el box para hacerme con mis cosas y no dejarla en el coche a la vista.
Recojo mis cosas y final de temporada agridulce.
Luego, viendo clasificaciones veo que salí del agua el 57, seguramente mi mejor natación en estos 4 años. Muy mal se me tenía que haber dado para no quedar muy muy delante en la clasificación. Lástima.
No pasa nada, el gran objetivo está hecho. A ver que nos depara 2014.
Ahora a centrarse en disfrutar de las travesías.

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