martes, 21 de mayo de 2013

Previo Ironman Lanzarote, Qué mala suerte!

Último entreno digamos que medianamente largo el domingo anterior al ironman, ya con todo el trabajo de fondo y de calidad hecho. Se trata ya de un entreno puro de tapering consitente en 2h30' de bici a ritmo muy suave y una transición tranquila de 40'.
En estos momentos ya sólo piensas en el día de la prueba, el trabajo está hecho, había entregado la cabra el viernes para que viajara por mar con Bike a Porter y ahora sólo se trata de dejarte llevar hasta el día D. La preparación del viaje y demás aspectos...
Había llegado hasta aquí con numerosos problemas, nunca había tenido tantos. Desde la maratón de Sevilla a finales de febrero a la que llegué con un ataque muy fuerte de lumbalgia un mes antes por meter demasiada calidad en asfalto, pasando por un mes de marzo prácticamente en el dique seco sin correr por un problema en el labrum de la cadera y del que si no llega a ser por Abraham, un gran osteópata (mil gracias) no se si habría podido participar.
El tema es que pasando por todos estos problemas, había conseguido lo que pretendía, es decir, llegar a la última semana pre-Lanzarote con un punto de forma mínimo en la bici (estaba metiendo unas 10 horas semanales, más de 300 kms.) alcanzado durante las 10 semanas previas. En el agua andaría más o menos al mismo nivel que el año anterior y corriendo habría que tirar de la forma alcanzada en la preparación de Sevilla, experiencia y estaba confiado porque los entrenos en trasición a R2 de las últimas semanas me habían salido muy bien y muy cómodo y con los problemas de cadera totalmente olvidados.
Pues bien, este fatal domingo salgo con la bici con parte de mis compañeros lanzaroteños y mi amigo y vecino Alberto (con el que más salgo en la bici y que me aguanta toda la charla triatlética...).
Vamos por el carril bici, charlando, muy tranquilos hasta la BP que hay a la altura de la prisión de Soto del Real y allí nos paramos, meamos y nos damos la vuelta.
Hasta el momento la media es de unos 22-23 kms/h, la más baja por supuesto de todo el año.
De vuelta favorece el desnivel y nos dejamos ir, pero se alcanzan velocidades en ciertas bajadas sin pedalear de 40 km/h.
En una de esas bajadas Alberto se desequilibra con un bache en el asfalto, se va hacia delante, pienso que va a volar por encima del manillar, freno un poco, él no puede controlar la bici, pero al menos no cae por encima sino que logra caer de lado, pero en todo el medio del carril, no puedo esquivarlo, choco con su bici y salgo volando, vuelta de campana y caigo con un fuerte golpe occipital en el casco.
Mi primer pensamiento es ver si tengo algo grave, el golpe en la cabeza lo he notado claramente, parece que muevo bien el cuello, clavículas bien. Eso sí múltiples heridas. Sólo pienso en si podré participar en Lanzarote.
Alberto parece también no tener nada muy grave.
Nos apartamos porque a esas horas pasan muchos grupos por el carril y mis compañeros llaman una ambulancia.
Llega la Guardia Civil que hace atestado y señaliza el bache. Muy majetes y atentos en todo momento.

El Samur nos hace unas primeras curas y nos traslada al hospital de San Sebastián de los Reyes.
Después de nuevas curas y placas de rodilla (donde tenía un fuerte golpe), pelvis y tórax (el golpe que más me dolía al respirar) el resultado es traumatismo craneoencefálico (el casco que se partió me salvó), traumatismo de tórax sin fisuras y fracturas costales, múltiples contusiones y abrasiones.


La doctora me dice que podré participar en Lanzarote. Me alivia un poco... pero aún habrá mucha tela que cortar.
Tengo que tomar antiinflamatorios, analgésicos y protectores de estómago hasta Lanzarote y ver cómo evoluciono. Además de ver que el golpe en la cabeza no me provoque algún problema en las siguientes 72 horas.






Esa tarde jugaba el Atleti-Barsa, no tengo motivación para bajar al fútbol, le digo a mis colegas que no voy. Como en casa de mis suegros y la tensión es tal que con muchos dolores me voy a correr 40 minutos por la tarde noche.
Corro con bastantes dolores en la zona costal en los apoyos y al respirar, pero al menos compruebo que puedo correr.
Los planes cambian para la última semana. Ahora sólo pienso en si podré participar. Probar cada disciplina y tratar de recuperar.
El lunes me meto en la piscina, a pesar de que la doctora me dijo que ni se me ocurriera porque la heridas no iban a cicatrizar y podrían infectarse.
Hago 250m suaves y 250m a ritmo IM. Las sensaciones son raras, el agua está fría, estoy nervioso y tenso, las heridas escuecen, el costado duele en el rolido.
Salgo del agua y mientras me ducho, seco las heridas y las curo, me digo que más o menos puedo nadar, pero las pasaré putas con el dolor.
El martes hago 1h de bici estática y no me molesta el golpe, sólo molestias al respirar profundo seguido de 20' de carrera suave con dolores, pero habrá que aguantar.
Por la noche, haciendo los ejercicio respiratorios que me habían indicado noto un chasquido en la zona de dolor costal, otra respiración, otro chasquido.... cuando me levanto para ir a la cama noto mucho más dolor. Esos chasquidos me han jodido...y en 6 horas me levanto para coger el avión a Lanzarote.

No hay comentarios:

Publicar un comentario