lunes, 3 de diciembre de 2012

Media maratón Villaverde 2012

Primera competición de la temporada. Ya había ganas de sentir esos pequeños nervios de las salidas y la tensión de la semana de la competición.
Era sólo una media maratón, sin ir a tope porque no toca ahora mismo y porque no podría, pero ya había ganas.

Hacía casi un año de mi última carrera atlética (la media de Aranjuez) y sólo llevaba entrenando cinco semanas con un entreno mínimamente para corredor con 3 sesiones semanales y con bastante calidad.
La intención era la de rodar a ritmo de maratón y completar un buen entrenamiento, buscar sensaciones y ver dónde estamos ahora mismo.
No las tenía todas conmigo, porque hacía mucho que no competía y a ritmos ligeros, pero hay que probar.
El fin de semana de órdago, no se como lo hago. Jueves cena con mis padres, viernes cena en casa de un amigo, sábado comida en casa de otro amigo, sábado noche el derby madrileño.
Así que como habitualmente sin hacer los deberes, 5 horas de sueño y algo de alcohol... no es lo mejor.
Llego pronto como de costumbre, pillo el dorsal y al coche a intentar dormir un poco (unos 45 minutos).
El frío era acojonante (- 4º). Calefacción a tope en el coche y medio durmiendo.
Cuando suena la alarma para irme preparando, hay ganas de todo menos de correr al frío mañanero.
Hago una foto al material:

Me preparo y voy hacia la salida, miro la temperatura en el coche (- 2º), poco lío, poco calentamiento, unas progresiones y me pongo en la salida de los primeros, aunque no iba a ir a tope.

La salida es en bajada y al empezar a rodar me doy cuenta de que algo me molesta en el pie. ¿Me habré dejado algo en el calcetín?. No puede ser!. Pasan unos segundos y me doy cuenta de que lo que pasa es que tengo dos dedos del pie completamente dormidos, nunca me había pasado.
Salgo tranquilamente, pero en el km 4 voy a una media de 3:53 (demasiado rápido para mis planes de 4:15), así que voy aflojando poco a poco mientras rodamos por la vega del Manzanares. Se corre bien, un poco estrecho, pero al ir delante sin agobios.
Hay bastantes cambios de ritmo por los giros, algunos de 180º, cambios de terreno (tierra, asfalto, adoquines...).
Cuando se abandona el río y ya vamos a Villaverde, las avenidas son amplias al principio con algunos repechos, para más tarde meternos por el centro con muchos giros contínuos.
Me encuentro bien, voy fácil y decido hacer entorno a 1:26-1:27, porque voy cómodo a 4:05.
En la segunda parte de la media rebaso a algunos corredores que han ido por encima de sus posibilidades y me permito meter los dos últimos kilómetros bastante por debajo de 4'.
Llego a meta en 1h27'10'', en el puesto 64; no está mal para apenas haber entrenado, no ir al máximo y para ser un recorrido  sinuoso y de fuerza.
Satisfecho, buenas sensaciones para afrontar el duro entreno que queda por delante. Esto no ha hecho más que comenzar.

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