lunes, 16 de julio de 2012

Travesía El Perelló - Les Palmeres 2012

El segundo año que hago esta travesía. Es curioso donde te lleva la vida.
Todo empezó como planificación de algo distinto que hacer en un fin de semana entre amigos. Y de ahí surgió la idea de irnos al apartamento de nuestro amigo Villar en Alicante para pasar el fin de semana con las familias y de paso hacer una travesía a nado.
Esta nos cuadraba por fechas que no por distancia porque pilla un poco lejos y nos lanzamos en la edición del 2011.
Como Villar no guardaba buen recuerdo de la primera edición en la que no pudo acabar, este año quería quitarse la espina clavada y vaya si lo hizo.
Al igual que el año pasado, madrugón a las 06.25 a pie (sólo 4 horas de cama), desayuno y pitando por la autopista hasta llegar a El Perelló. Esta vez llegamos con tiempo para coger los dorsales y hacer necesidades, en el mismo water que el año pasado.
Al llegar, vemos que el día está nublado y que el oleaje del año pasado que todo el mundo dijo que fue excepcional, volvía a repetirse.
Lo habitual, dejar las cosas en el guardarropa, un platanito y a la playa a calentar. Villar no quiere, yo me meto y veo que el oleaje es de órdago, costará llegar a la primera boya contra las olas.
A partir de ahí se intuye que aunque haya oleaje, nos ayudará porque va en el sentido de la marcha, un poco cruzado.
Mientras esperamos en la zona de salida, se pone a llover (14 de julio?), me encantan estas cosas. Estamos situados en la mitad del pelotón, deseo suerte a Villar y...
POOOOOOO, salida, tranquilamente todo el mundo avanza correteando, entramos en el agua, pero se anda bastante hasta ponerte a nadar, además el oleaje no te dejaría en paz hasta que te empezara a cubrir el agua.
Una vez nadando, lo que ya se sabía, costaba una barbaridad, un arriba y abajo surcando olas. Al llegar a la primera boya, un poco de lío, gente agarrada a la misma, no se, no lo entiendo, no es tan difícil rodear una boya, abrirse un poco para no pegarnos y demás... pero bueno, aquí empieza la travesía.
Me cuesta coger ritmo, como siempre, pero se que cuando pasen 500 metros más se me pasa y nado más cómodo.

La orientación es difícil, porque cuando miras hacia delante cada x ciclos de brazadas puedes o no ver algo, dependiendo de si estás en medio de la ola o no. Por tanto, ahora mismo me limito a seguir gorros. La primera boya se me hace larguísima, cuando la alcanzo digo "joder, que largo va a ser esto". El caso es que la segunda llega mucho más pronto (no estaban equidistantes) y aquí es cuando empiezo a ir cómodo; he perdido un grupito de unos 10-15 que iban un poco delante, pero me da igual, empiezo a coger a algunos que yo creo se van cayendo del grupo, creo que voy bastante recto porque aunque no se vean las boyas bien he cogido de referencia un par de bloques de edificios altos.
Voy nadando con algunos otros nadadores, a la par, siempre es bueno ir a un ritmo entre varios, da confianza y creo que nos hace ir un pelín más rápido de si vas completamente sólo, ya que si uno aprieta algo el otro también.
Vamos pasando boyas y se presenta la última de color amarillo para ya girar al arco de meta casi sin darnos cuenta.
Aquí a favor de oleaje trato de no irme hacia las rocas de la derecha que el año pasado casi me cuestan un disgusto, pero esta vez me voy mucho más a la izquierda, demasiado, el propio oleaje me ayuda. Se hace pelín larga la salida la playa.
Al tocar tierra veo que hay bastantes nadadores que salimos más o menos a la vez, puedo ganar algunos puestos si corro, pero no lo hago, me parece feo, esto no es un triatlón, no se... es como jugar con ventaja.
Cuando veo el crono, me doy cuenta de lo mas que lo pasamos el año anterior (28 minutos menos) con la corriente en contra. Este año tengo el mismo nivel que el año pasado por mis tiempos de piscina y por los tiempos que he sacado en los triatlones y la diferencia en el tiempo final es acojonante. Otro dato, el ganador este año ha hecho 14 minutos menos que el del año pasado. Esto nos da una idea de que dentro del mar no somos nada.
Tiempo final 47'01''. Puesto 138º de 269 finalizados. En mitad de tabla.
Villar entra en 49'29'', con una sonrisa de oreja a oreja. La espina estaba más que quitada.
Una bonita travesía, bien organizada, aunque algo dura por las condiciones del mar y para nosotros algo lejana.
Un buen avituallamiento después a base de fruta, bollitos, refrescos, cerveza.
Unas fotos de quipo.

Nos vestimos y vuelta hacia la salida paseando y comentando las sensaciones. La vuelta en coche se hace amena porque vas comentando también, pero es larga y no piensas más que el color y el sabor de un frío calimocho.
El año que viene más, intentaré convencer a Villar y Eloy de hacer algo más atrevido, Tabarca?.

1 comentario:

  1. Enhorabuena. Las travesias son chulas, pero con menos olas, mejor. Tabarca, la leche, jejeje.

    Un abrazo

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