viernes, 27 de julio de 2012

Triatlón Pálmaces 2012

Este era el segundo triatlón de Pálmaces que hacía después del que hice en el 2011 y con el que cerré temporada.
Me gustó tanto, que me decidí a repetir.
No es de extrañar que las inscripciones duren pocos minutos, ya que la calidad de los organizadores y de la gente de este pequeño pueblo de Guadalajara es altísima.
Me presenté allí 1 hora y media antes de la salida, ya conociendo la situación de T1, T2, recogida de dorsales, parking y demás.

Allí me encontré con muchos miembros del Aguaverde que tan buenas carreras hicieron posteriormente.
Un saludo rápido y a por el dorsal al ayuntamiento del pueblo, nada más y nada menos que el número cien.

Coloco el material para correr en la T2 y bajo al coche a por la bici.

Ni siquiera bajo el neopreno a la presa porque se rumorea que no se usará. Sin embargo, una vez colocada la bici en la T1 y al tocar el agua, estaba fresquita, fresquita y lo dice uno que no es nada friolero.
El caso es que no se a que temperatura estaría, pero como hubo mucho lío en la salida y estuvimos mucho en el agua yo pasé frío y mirando a mi alrededor, mucho triatleta tiritanto hasta que no se dio el bocinazo. Inclusive, notaba un dedo gordo del pié durante toda la natación claramente dormido.
El caso, algo de charla con algunos conocidos dentro del agua y nos colocamos.

Este año se nadaba al revés que el año pasado, al contrario que las agujas del reloj. La salida fue bastante caótica porque es dentro del agua y se traza una línea imaginaria entre una bolla y una piragua, pero el caso es que mucha gente se adelanta y los jueces no querían dar la salida.
Estuvimos varios minutos de tiras y aflojas, gritos, protestas, amenazas de descalificación, hasta que se dió la salida de aquella manera...

Bastantes golpes en la salida al principio, pero una vez me pasaron unos cuantos más rápidos que yo, el tema se calmó.

La primera boya llega rápido y me encuentro bien, voy muy rectito, cojo algunos pies. Me doy cuenta de que cada vez me muevo mejor en el agua, sigo nadando como el culo, pero tengo buena orientación y veo a unos y otros y estoy tranquilo viendo por dónde ir y a quién seguir.
Tengo más o menos a un grupo nutrido delante, que es al que sigo, pero tras girar la segunda boya y enfilar la última larga recta voy perdiéndolo poco a poco. Esta última recta se me hace larga, pero salgo del agua en 32 minutos 26 segundos (parcial 137), mejor de lo previsto, aunque luego me di cuenta de que el agua o fue más corta que el año pasado o las condiciones mucho mejores (el año pasado había algo de oleaje que se formó por el viento que azotaba).

Hago una transición bastante lenta para que suelo hacer y salgo con la zapas puestas (el año pasado no atiné, perdí una zapa, tuve que parar y volver a montar) puesto que la transición es cortísima y la salida en subida.
Los primeros tramos de subida ya se hacen notar, aunque voy pasando a gente, eso sí meto casi todo lo que tengo en algunos tramos.
Al girar para ir hacia Atienza ya puedo acoplarme, ya se ve que no va a hacer el viento de otros años; voy fuerte cuando el terreno es propicio y ligero en las subidas para no cargar mucho las piernas. Pasé a algunos triatletas, aunque también fui rebasado por alguno.
No pillo nada en los avituallamientos porque está nublado y no hace calor y con los dos botes que llevo bien congelados suficiente.
A la vuelta me encuentro bastante bien, con mucho tramos de bajada para darle cera de la buena, aún así me pasa gente (cómo va la peña en bici, madre mía), alguno ilegalmente, dos del mismo equipo perfectamente rodando el uno detrás del otro, los seguí viendo durante muchos kilómetros e iban igual, uno tirando y el otro a rueda. Penoso.
Así, con buenas sensaciones y a casi 33 kms/h llego a la T2, con ganas de correr.
Salgo fuerte, primeros dos kms por debajo de 4'/km y los siguientes 3 un poco por encima, aquí paso a multitud de gente, no menos de 20-25. Sin embargo y como me viene pasando últimamente, no aguanto el ritmo, no por piernas ya que voy ligerísimo y fácil, sino porque me aparecen dolores de todo tipo y si la última vez fue flato, esta vez presión en las costillas/diafragma y tengo que aflojar. Incluso esta vez al final de la primera vuelta amago de tirón en vasto interno y tengo que pararme a estirar.
Ya me empiezo a rallar porque correr por encima de 5'/km. me desmoraliza cantidad. Es un ritmo que ni de rodaje y me jode en el alma entrenar y entrenar para luego tener que ir a ritmo de tortuga.
El caso es que poco a poco se van un poco los dolores y puedo volver a rodar por lo menos por debajo de 5, aún así no voy bien y en la segunda vuelta pierdo muchas posiciones, llegando a meta con más pena que gloria en 3 horas 21 minutos y 57 segundos en la posición 127 haciendo los 12,8 kms. a un ritmo de 4'50'', dos minutos peor que el año anterior.
El resultado final es 6 minutos menor que el año pasado, pero 35 puestos peor. Más nivel de participación y más benévolo el viento y el calor y quizás también el agua más corta.
Reflexión: ahora mismo no estoy en forma, no estoy entrenando calidad, sólo me dejo ir y se me está haciendo un poco larga la temporada, lo se y soy consciente. Me todo estas últimas pruebas como experiencias y disfrute.
Refrigerio clásico, algo de charleta con algún conocido, estiramientos y echando leches para Madrid porque bien temprano partía de vacaciones a Galicia.
Una pena no poder quedarse a la caldereta y a degustar unos minis de cerveza con la gente del club que tan buen papel hizo. Otra vez será.
Próxima estación: Half Riaza.

lunes, 16 de julio de 2012

Travesía El Perelló - Les Palmeres 2012

El segundo año que hago esta travesía. Es curioso donde te lleva la vida.
Todo empezó como planificación de algo distinto que hacer en un fin de semana entre amigos. Y de ahí surgió la idea de irnos al apartamento de nuestro amigo Villar en Alicante para pasar el fin de semana con las familias y de paso hacer una travesía a nado.
Esta nos cuadraba por fechas que no por distancia porque pilla un poco lejos y nos lanzamos en la edición del 2011.
Como Villar no guardaba buen recuerdo de la primera edición en la que no pudo acabar, este año quería quitarse la espina clavada y vaya si lo hizo.
Al igual que el año pasado, madrugón a las 06.25 a pie (sólo 4 horas de cama), desayuno y pitando por la autopista hasta llegar a El Perelló. Esta vez llegamos con tiempo para coger los dorsales y hacer necesidades, en el mismo water que el año pasado.
Al llegar, vemos que el día está nublado y que el oleaje del año pasado que todo el mundo dijo que fue excepcional, volvía a repetirse.
Lo habitual, dejar las cosas en el guardarropa, un platanito y a la playa a calentar. Villar no quiere, yo me meto y veo que el oleaje es de órdago, costará llegar a la primera boya contra las olas.
A partir de ahí se intuye que aunque haya oleaje, nos ayudará porque va en el sentido de la marcha, un poco cruzado.
Mientras esperamos en la zona de salida, se pone a llover (14 de julio?), me encantan estas cosas. Estamos situados en la mitad del pelotón, deseo suerte a Villar y...
POOOOOOO, salida, tranquilamente todo el mundo avanza correteando, entramos en el agua, pero se anda bastante hasta ponerte a nadar, además el oleaje no te dejaría en paz hasta que te empezara a cubrir el agua.
Una vez nadando, lo que ya se sabía, costaba una barbaridad, un arriba y abajo surcando olas. Al llegar a la primera boya, un poco de lío, gente agarrada a la misma, no se, no lo entiendo, no es tan difícil rodear una boya, abrirse un poco para no pegarnos y demás... pero bueno, aquí empieza la travesía.
Me cuesta coger ritmo, como siempre, pero se que cuando pasen 500 metros más se me pasa y nado más cómodo.

La orientación es difícil, porque cuando miras hacia delante cada x ciclos de brazadas puedes o no ver algo, dependiendo de si estás en medio de la ola o no. Por tanto, ahora mismo me limito a seguir gorros. La primera boya se me hace larguísima, cuando la alcanzo digo "joder, que largo va a ser esto". El caso es que la segunda llega mucho más pronto (no estaban equidistantes) y aquí es cuando empiezo a ir cómodo; he perdido un grupito de unos 10-15 que iban un poco delante, pero me da igual, empiezo a coger a algunos que yo creo se van cayendo del grupo, creo que voy bastante recto porque aunque no se vean las boyas bien he cogido de referencia un par de bloques de edificios altos.
Voy nadando con algunos otros nadadores, a la par, siempre es bueno ir a un ritmo entre varios, da confianza y creo que nos hace ir un pelín más rápido de si vas completamente sólo, ya que si uno aprieta algo el otro también.
Vamos pasando boyas y se presenta la última de color amarillo para ya girar al arco de meta casi sin darnos cuenta.
Aquí a favor de oleaje trato de no irme hacia las rocas de la derecha que el año pasado casi me cuestan un disgusto, pero esta vez me voy mucho más a la izquierda, demasiado, el propio oleaje me ayuda. Se hace pelín larga la salida la playa.
Al tocar tierra veo que hay bastantes nadadores que salimos más o menos a la vez, puedo ganar algunos puestos si corro, pero no lo hago, me parece feo, esto no es un triatlón, no se... es como jugar con ventaja.
Cuando veo el crono, me doy cuenta de lo mas que lo pasamos el año anterior (28 minutos menos) con la corriente en contra. Este año tengo el mismo nivel que el año pasado por mis tiempos de piscina y por los tiempos que he sacado en los triatlones y la diferencia en el tiempo final es acojonante. Otro dato, el ganador este año ha hecho 14 minutos menos que el del año pasado. Esto nos da una idea de que dentro del mar no somos nada.
Tiempo final 47'01''. Puesto 138º de 269 finalizados. En mitad de tabla.
Villar entra en 49'29'', con una sonrisa de oreja a oreja. La espina estaba más que quitada.
Una bonita travesía, bien organizada, aunque algo dura por las condiciones del mar y para nosotros algo lejana.
Un buen avituallamiento después a base de fruta, bollitos, refrescos, cerveza.
Unas fotos de quipo.

Nos vestimos y vuelta hacia la salida paseando y comentando las sensaciones. La vuelta en coche se hace amena porque vas comentando también, pero es larga y no piensas más que el color y el sabor de un frío calimocho.
El año que viene más, intentaré convencer a Villar y Eloy de hacer algo más atrevido, Tabarca?.