martes, 15 de mayo de 2012

IRONCAT 2012

Llegamos como he dicho en el previo con el entrenamiento hecho, pero con una última semana nada conveniente para afrontar un debut en distancia ironman.
A las 08.00 de la mañana me encuentro con Paulino en una gasolinera de la A-3 para comenzar nuestro viaje a L'Ampolla.
Viaje tranquilo, respetando los 120 km/h que marca la ley (jajajaja...), un par de paradas para meternos unas coca colas y unas frutas y a la hora de comer estábamos en L'Ampolla.
El pueblo es pequeño, se aparca fácil y el Hotel Ampolla Sol está indicado, a escasos 100 metros de los boxes.
Mi compañero Paulino, del Enphorma triatlón

Dejamos los bártulos, bicis y tal en la habitación y comemos en el restaurante del hotel. No es precisamente el Hilton, pero el trato y la comida eran de 10. Nos metemos un menú de 15 pavos con dos especie de doradas con una vinagreta y patatas cocidas y un arroz marinero con mejillones y calamares espectaculares, cervecita y fresas. Espectacular, como el tenazas.

Descansamos media hora tirados en la cama y bajamos con tiempo al breafing que era a las 17.00 en el Hotel Flamingo, de camino nos da tiempo a ver dónde están los boxes, la colocación de las boyas y el sentido de entrada y salida a las transiciones, muy fácil.

Sorprende de primeras el poco ambiente de triatlón, nada de feria del triatleta ni nada parecido, tranquilidad total. Obviamente al ser pequeño el pueblo se ven triatletas circulando, algunos en bici viendo el circuito, otros con las medias de compresión puestas paseando, otros tomando una cerveza...

Llegamos con tiempo al hotel, saludamos a un par de conocidos, pillamos el dorsal y asistimos al briefing. Todo claro excepto que hubo un momento de lío en el que se dijo que eran dos vueltas de natación cuando eran 3.
Briefing

De vuelta al hotel, la boyas ya colocadas. Otro poco de paseo y a cenar.
Unos macarrones con atún, última cerveza antes de la meta y a la habitación. Mención especial a los encargados del hotel, que aunque no daban desayuno a la mañana por ser tempranísimo nos prepararon una bolsa espectacular (sandwiches, magdalenas, barritas, fruta, yogures), incluso café en un termo. Además nos enfriaron los botes con los geles disueltos.
Ducha y a dormir.
Lo de siempre, nervios, das vueltas a la carrera y en menos que canta un gallo ya suena el despertador a las 04.45.
Desayuno, plantada en toda regla, vestido y para boxes. Allí antes de las 06.00 que abrían. Entramos sin agobios, la verdad es que da gusto un triatlón con poca gente, sin megafonía a tope, sin cantidad de gente, estás tranquilo, pensando en tus cosas, concentrado, con triatletas al lado. Cada uno a lo suyo. Sólo uno sabe desde dentro qué se piensa a esas horas.
Ya con el neopreno enfundado

Todo colocado en boxes, unos boxes discretitos, se echaron en falta unas cestas porque todo estaba en el suelo y de camino al agua.
Al meter los piés, estaba templadita, ninguna sensación de frío. El día anterior dijeron 18º, pero me parecieron más. Agua muy tranquila.
Calentamiento de no más de 200 metros, un abrazo en la salida entre los que éramos de Madrid que nos pusimos juntos y POOOOOOOOOOOOO...
Entrada al agua tranquila

Salida tranquila, sólo 170 triatletas, la primera boya cercana, algunos golpes, pero bantante limpio en general. Ya en la recta larga de la primera vuelta se puede nadar medio bien, se alarga el paquete, las boyas se ven bien, el circuito es de 1.100 metros y el agua como un plato. Se nada de lujo. Las referencias con claras. Sin darte cuenta has hecho ya las tres vueltas.
Mar completamente en calma

Se me ha hecho cortísimo, he ido muy cómodo, sobrado, incluso gente cogiéndome piés, adelantando si no me gustaba el ritmo de algún triatleta de al lado.
Tras la última vuelta había que rodear el espigón y salir por el puerto deportivo. Al salir veo el reloj en una hora y 7 minutos, de lujo, en el mejor de los tiempos esperados. Además veo a mi gente a la salida, a los que no había visto antes y me animan.
Llegando a la T1

En boxes, veo muchas bicicletas, así que voy bastante bien. Cojo la bici y empieza de verdad para mi el ironman. Voy con 15 geles disueltos en un bidón (1600 calorías y 400 g de hidratos). Además de esto me meto dos bidones de aquarius (en realidad uno porque estaban por la mitad), un litro de agua por lo menos, una barrita Squeeze (muy buena) y algún medio plátano.
En la bici voy reservón, mi plan era llegar a la T2 en 7 horas para haciendo una maratón por debajo de 4h, ser finisher con menos de 11h.
Punto de giro de L'Ampolla

De esta manera, puedo ir más rápido, pero no quiero, trato de ir en torno a 31/32 km/h para hacer una bici sobre 5h45'/5h50' y luego bajarme a correr con piernas.
Todo va bien, pero en la 4ª vuelta yendo hacia el Delta del Ebro pega el viento de un modo significativo y machaca, a Camarles a favor, vuelta en contra y a L'Ampolla a favor.

Además, empiezo a ir incómodo acoplado, me duele mucho la zona de los huevos (o como se diga...) y de vez en cuando tengo que levantarme para descansarla. En breve compraré un sillín nuevo.

Cada vuelta pega más el viento y la última ya iba acoplado a no más de 23 km/h dirección al Delta, pero voy en tiempo, no me mato. Sé que he perdido posiciones en la bici (unas 10), que supuestamente y según lo que estoy viendo es mi mejor parcial en otros triatlones, pero me estoy guardando.
Siempre que llego a L'Ampolla, mis amigos Pistacho y Silvia y mi prometida Marta me animan y me siento con mucha fuerza.
Llego a la T2 en 7 horas clavadas, voy perfecto, según lo previsto y cómodo.
Transición tranquila, la moral alta. Hace calor, pero tampoco tengo que hacer una maratón rapidísima.

Salgo fuerte a correr, por debajo de 5' el km. y me digo "afloja" que con 5.45' te vale. Aflojo y voy muy cómodo, primer avituallamiento, bebo algo y bien. Veo que Paulino va muy bien y me saca unos 5-7 minutos.
Primera vuelta bien, con colchón de sobra para hacer sub 11h, en la segunda aflojo un poco, no porque vaya mal, sino porque mi objetivo lo voy cumpliendo y prefiero guardar, hace mucho calor (36º dijeron luego, no era consciente de que tanto).
Sin embargo, en la tercera vuelta (eran 6 de 7 kms), empiezo a ir peor, no sé que comer, bebo agua, me echo mucha por encima, sólo me tomé un gel (no me entran bien), algún cuarto de naranja... no me entra más dulce, no quiero isotónico y al pasar por el puerto, calculo que km. 18-19 se me junta todo, dolor de estómago, ligero flato, calorazo y una presión en el diafragma (la goma del top me aprieta mucho) e irremediablemente me pongo a andar.
Aquí pasa de todo por mi cabeza, se me va el objetivo de sub11h, retirarme, seguir andando hasta el final, hago cálculos y andando a 9-10' el km. haría sub 13h, pero no puede ser, no he venido aquí a andar joder, yo soy corredor... Pero no encuentro fuerzas, me dan ganas de llorar, un poco derrotado, me da miedo volver a arrancar a correr por si no puedo seguir... por si vuelvo a parar, paso por el avituallamiento en la media maratón y como no me entra nada, pruebo un par de trozos de bocadillo de jamón con tomate y un vaso de coca, me sientan bien al menos... al poco tiempo veo a mi gente animándome y arranco (qué coño es esto de pasar andando al lado de ellos), le doy un beso a Marta, me animan y a correr. Voy algo mejor, es decir, mal, pero al menos corro. Como a 6/6.30'' el km.
Habré andado como 2-3 kms.
El ritmo es lamentable, pero es que no hay muchas fuerzas, el calor, el estómago, me han matado, no puedo ir a mis ritmos.
Aún así adelanto a cantidad de gente, van andando muchísimos triatletas.
Hago cuentas y me fijo nuevo objetivo en sub 11h30'. A este ritmo lo haría.
Aún yendo a estos ritmos tan lentos, voy pasando a cantidad de gente, corriendo y andando...
No me pararé hasta el final, se me hace larguísimo, en los avituallamientos sí me paro a beber y la última vuelta ya hace menos calor y el sol está bajo, además de que me dan la pulsera blanca para ir ya para meta y es un subidón terrible.
Visualizo la meta, me emociono, qué duro, nunca había pensado en ser finisher en un ironman, de verdad voy a ser un puto ironman, está mi mujer viéndome mi amigo Pistacho, mi compañero Paulino, sé que la gente está llamando y enviando wasaps y mensajes para ver cómo voy y de verdad que te emocionas, lagrimillas...
Los 2-3 últimos kilómetros son duros, pero ya está ahí, voy a ser finisher y por debajo de 11h30', peor de lo que pensaba tras llegar a la T2 en 7 horas, pero contento, hay que aprender, sufrir, disfrutar de la experiencia.
Paulino me ha doblado, me ha sacado una vuelta, el tío ha hecho una pedazo de maratón de auténtico crack, me alegro cantidad por él, de hecho cuando él entra en meta, escucho al speaker decir su nombre y me lleno de emoción porque sé que en una vuelta yo estaré ahí.
Dicho y hecho, llego la meta, ahora parece que voy fresco, que tampoco ha sido para tanto, jajajaja... cómo es la cabeza...
Según la clasificación oficial 11 horas 26 minutos y un segundo, aunque viendo la foto de llegada con unos 15 segundos más. Tanto da.
Me esperan en meta mi gente, les doy un beso, un abrazo a Paulino, gran compañero de viaje y gran triatleta. Estoy feliz.
Ya tengo mi camiseta y mi medalla de finisher. Un sueño.
Es la vez que peor he llegado a meta, no quiero beber ni comer nada, me pido una paella con costillas que habían hecho y no me entra. Me voy a la zona de masajes, y tras el masaje, ya tengo hambre, una birra, un bocata de butifarra como no podía ser de otra manera en Cataluña y una par de donuts.
La organización de este ironman es sencillamente cojonudísima, la atención de toda su gente, voluntarios, colaboradores, jueces, es espectacular, no se puede pedir más, ánimos, palabras de aliento, mil gracias a todos ellos, son de una gran ayuda.
Gracias también a Paulino que ha sido un gran compañero de viaje y que se ha marcado un debut en ironman para quitarse el sombrero.
Enhorabuena a los compañeros del Aguaverde también finishers Ramón y Rafa a quienes no conozco mucho, pero compartí con ellos algo de charleta y ánimos durante la carrera.
Y por último especialísimas gracias a mi gente. A mi prometida Marta, que tanto sufre siguiéndome por estos retos y a mis grandes amigos Silvia y José que se merecen un monumento y gracias a los cuales guardo recuerdos fotográficos de este evento.

CONCLUSIONES:
La experiencia ha sido cojonudísima, la semana de aupa. No sé si habiendo descansado más los días previos, me hubiera ido mejor, yo creo que no, pero nunca lo sabré.
He disfrutado a tope y me conformo positivamente con el tiempo que he hecho, aún sabiendo que puedo hacer bastante menos, pero el principal objetivo era aprender, saber qué era un ironman y una vez ya lo sé podré fijar algún objetivo fiable de tiempo la próxima vez.
Me queda claro que he de cambiar de sillín, voy muy incómodo acoplado pasando de los 100 kms. lo que me obliga a no guardar la postura a partir de ahí, aparte de ir algo desconcentrado.
También me queda claro, ya lo sabía, que el calor corriendo me va fatal, así que debería buscar una prueba fresca que me fuera mejor.
Mi estómago no está a prueba de bombas, no acepta bien los geles y tanto dulce, así que como aconsejaban algunos, antes de la salida un protector de estómago va cojonudo. Probaremos.
Y por último, ser consciente de que un ironman es muy muy largo y la maratón en fatiga es terriblemente dura, saber regular y rendir a la vez para llegar a meta contento, con una sonrisa, pero habiéndolo dado todo.
Haciendo un exámen de mis tiempos, me resulta casi gracioso que mi mejor parcial haya sido la natación (parcial 50) con una hora 7 minutos.
Parcial 73 de bici a 30.66 km/h, perdiendo 13 puestos y por último una muy mediocre maratón para mi nivel en 4 horas y 25 minutos, pero increiblemente ganando 10 puestos, así que sí que debió ser dura.
Para el futuro, con cantidad de ganas de repetir, de buscar la prueba adecuada, de rendir mejor, sobre todo en la maratón y de llegar con más bicicleta para también sacar algo de tiempo en ese parcial.
Larga vida al Ironcat.




3 comentarios:

  1. Buena crónica!! al parecer en un primer IM seas o no corredor la maratón es durisima!
    Lo mismo el año que viene me animo a debutar en este, el circuito parece feo por tanta vuelta, pero la pasta es la pasta jeje, y según dices la organizacion es de lujo, avituallamientos y postmeta es generoso, y eso es lo que yo miro mucho.

    Salu2

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  2. Felicidades finisher.
    Un ironman cojonudo de verdad!!

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