martes, 15 de mayo de 2012

Ironcat 2012 (previo)

PRÓLOGO:
El Ironcat se había convertido en el gran objetivo de la temporada casi sin comerlo ni beberlo.
Esta era mi tercera temporada practicando triatlón, estaba/estoy disfrutando muchísimo de su práctica y cuando empecé no sabía bien qué era un ironman, creía que era una prueba durísima que hacían en Hawaii unos cuantos locos de la colina de varios años en varios años.
Cuando me metí en el mundillo del triatlón ya me dí cuenta de que hay muchas pruebas distancia ironman y que por tanto esto era una distancia, además de una marca y que había más valientes de los que cabía suponer, además de que no había que ser ningún superhombre para acabar uno en condiciones, sólo había que estar preparado mental y físicamente, lo cual no es poco.
Aún así, nunca fue mi intención primigenia el hacer un ironman, sólo con pensar en las distancias se me ponían los bellos de punta de lo duro que tenía que ser.
Mi verdadera intención era hacer un triatlón única y exclusivamente, pero el caso es que un sprint llevó a un olímpico, éste a otro y ese otro a un medio y finalmente me ví embarcado en esta guerra.
Yo soy un tipo planificador y ya había decidido por lo menos probar el ironman, pero estaba más o menos decidido a hacerlo en Lanzarote 2013. Sin embargo, mi amigo Paulino ya me comentó en Pálmaces el año pasado que este año iba a probar Ironcat. No me picó en aquel momento, pero como tomé la decisión de casarme en 2012 y ví que la cosa "podía cambiar" y me encontraba bien, había hecho mis maratones, veía que entrenaba muchas horas con gusto, había hecho varios medios... pues le dije a Paulino que otro más que iba al lío seguramente, que me esperara...
PREPARACIÓN:
No sé si mi preparación ha sido la más adecuada, pero es la que hay y tampoco uno es profesional. La temporada comenzó para mi en el mes de septiembre. Mi último triatlón de 2011 fue Pálmaces a finales de julio, agosto vacaciones pero metiendo 3/4 sesiones muy suaves los últimos 15 días de adaptación.
En septiembre comenzó un plan de entrenamiento específico para la maratón de Castellón de 14 semanas. Estoy muy contento de cómo fueron los entrenos, logré mis mejores marcas en media maratón, 10 km. y posteriormente en maratón. Fueron más de 1.000 kms. de carrera en esas 14 semanas sin tener además ningún problema físico y encontrándome sin lugar a dudas en la mejor forma física de mi vida para correr y eso se nota.
Durante los entrenos (5 sesiones semanales) metí una sesión de piscina a la semana para no olvidar lo poco que sé, dejando totalmente aparcada la bicicleta, es decir, me centré de lleno en correr.
Aún no estaba decidido lo del Ironcat, simplemente estaba en la cabeza.
Al acabar la maratón, empecé a planificar la temporada. Tenía dos semanas de descanso que dediqué a esta planificación, a entrenar suavemente, recuperar y disfrutar de las navidades.
En la planificación finalmente ajusté una preparación específica para ironman de 20 semanas (suponiendo que la preparación base ya la tenía con lo que había hecho para Castellón), con el Duatlón larga distancia de Sueca y el medio IM de Elche/Arenales como tests.
Si las cosas iban bien, me inscribiría a Ironcat y si no, pues seguiría la temporada haciendo algunos medios más y lo que saliera.
El plan de entreno ha sido completamente hecho por mí. Decidí no adaptarme a ninguno de los que encontré porque todos son muy cuadriculados con las sesiones y las horas y no todos podemos adaptarnos.
Como yo soy el que mejor se conoce a sí mismo y ya llevo algún tiempo entrenando y sé lo que más me conviene, leyendo algunos planes, consejos y demás sobre ironman, configuré el plan.
Se trataba de los clásicos bloques de 4-5 semanas finalizando con una semana de descarga, con el bloque del mes previo a la prueba de mucho volumen, para hacer un total de media de 12 horas semanales con algunas semanas de cerca de 20 horas.
La verdad es que lo cumplí bastante bien, es difícil sacar tiempo, no sé como lo hacen algunos... intentando meter mucha bici puesto que la había dejado colgada nada más y nada menos que 5 meses!, nadar por lo menos dos sesiones semanales de 3.000 m cada una y sobrevivir con la carrera que llevaba de la preparación de la maratón, es decir, no metiendo mucha carrera, sí sesiones largas de 25 kms. los fines de semana y otra entre semana o alguna transición después de una bici larga, pero en definitiva centrarme en el agua y en la bici.
Tenía un poco la sensación de que iba a ir mal de carrera, pero fuí a la media de Aranjuez y casi hago marca personal yendo fácil, sin apretar al máximo, así que me dije, ando bien, no hace falta meter más carrera.
El tema es que los test fueron más o menos bien, me adapté a las KSwiss Kona que me compré, rápidas y cómodas y a la Fuji D6. Sufrí mucho en Sueca, pero aprendí de los errores y en Arenales acabé super fresco y contento.
Estaba decidido, de cabeza al Ironcat.
El resumen de las 19 semanas de preparación, sin contar la última de tapering que merece mención especial es este:
SESIONES SEMANALES
Semana   Hrs. Sem.11,40
SesSwim2,26Run2,26Bike2,58Otro0,37 
Media de casi 11 horas y media semanales
KILÓMETROS  Y TIEMPO SEMANALES SEMANALES
DiSwim6,30Run31,38Bike177,47Total215,15
TiSwim129,47Run154,68Bike368,33Total11,40
TiSwim2h 19'Run2h35'Bike6h8'GYM32
Más de 6 kms. de agua
Media de bici de casi 180 kms. semanales
Y poca carrera, ligeramente por encima de los 30 kms. esperando sobrevivir con todo lo que me metí para la maratón de Castellón.
TAPERING:
Las dos últimas semanas de tapering fueron de lo más particular. No había llovido nada en todo el invierno y ya casi en mayo se pone a llover como si no quedara mundo y no pude meter la última sesión larga de bici 150/160 kms. de confianza.
Sabía que no podía llevarla muy cerca de la prueba y me decidí el día del Trabajo más tarde no podía ser, día nublado y posiblemente lluvioso; todo salió bien, algo de viento, sólo me llovió al final. Los 150 kms. en el bolsillo, buenas sensaciones a 29.15 km/h.
La semana de la prueba ha sido de órdago, una vez ha pasado todo puede que halla sido una de las más intensas de mi vida.
Como uno no elige las fechas en las que su equipo juega una final, al Atleti le dió este año por jugar la de la Europa League esa misma semana el miércoles 9 de mayo en Bucarest. No tenía uno más remedio que ir.
Y como las agencias de viajes se lo quieren llevar muerto y te quieren cobrar 640 euros por un vuelo charter en el día, hubo que planificar un viaje odiséico por toda Europa entre el martes y el jueves.
Eso me dejaba sin posibilidad alguna de entrenar, tampoco me preocupaba en exceso eso, puesto que esta semana lo que hay que hacer es descansar, pero precisamente era eso lo que me preocupaba,  ¿Iba a descansar?. La respuesta en las fotos.
Las cervezas de a litro
La primera en el aeropuerto
Una tostada ya muy seria
Las litronas son de 2 litros y medio!

El tema es que no había vuelta atrás, había que disfrutar, esto sólo se vive una vez. Ya lo había vivido en Hamburgo hace dos años, pero no podía pensar en el Ironcat ahora.
El viaje fue genial a la par que durísimo, el martes por la tarde Madrid-Bérgamo, unas cervezas, dormir en un B&B y levantarse tempranísimo para ir al aeropuerto y volar a Bucarest, allí todo el día de un lado para otro, bebiendo, comiendo, cantando, riendo, ganando....... ATLEEEEEEEEEEETI.....
Gran partido, gran victoria

La noche, más cervezas y al aeropuerto, no teníamos hotel porque nuestro vuelo salía a las 06.45 y entre que vas al aeropuerto y tal. Destrozado dormí media hora en el suelo del aeropuerto Henri Coanda, vuelo a Roma al aeropuerto de Ciampino, taxi al aeropuerto de Fiumicino, desayuno en el aeropuerto y a dormir otras dos horas en el suelo de nuevo, para volar finalmente con algo de retraso a Madrid y llegar a mi casa a las 18.00 de la tarde.
El panorama no era el mejor, algo de dolor de cabeza, dos días sin entrenar, apenas sin dormir, excesos alcohólicos, tenía que hacer el maletón para ir al Ironcat porque había quedado con Paulino en una gasolinera de la A-3 para tirar a L'Ampolla.
Para más inri, una ola de calor en España, el aire era caliente, temperatura a más de 30 grados, pero sensaciones de más.
Antes de arrepentirme, me bajé a la calle a correr 5 kilometrillos y unos progresivos para ver si me acordaba de correr y estirar un poco las piernas. Calor infernal, pero creo que el dolor de cabeza (más bien resaquilla) se me quitó.
Estaba todo hecho, rapado de cabeza, cena, maleta preparada, dormir 6 horas y a las 06.00 de nuevo arriba para ir en coche a L'Ampolla.
No os marquéis esta semana de tapering, sólo es apta para los profesionales de las cervezas, el fútbol, el insomnio y el triatlón, jajajaja....

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