lunes, 23 de enero de 2012

Cross de Leganés 22/01/12

Lo que en principio empezó como una coña, al final se concretó. No tenía yo intención, ni miras puestas en hacer ningún cross, a pesar de que muchos compañeros hablan maravillas de ellos.
Recibí un email publicitando este cross y como se celebraba en el Parque Polvoranca (parque, desde siempre tan visitado para los alcorconeros como yo), me decidí a ir. Además sólo tenía un coste de 2 euros, que viendo el coste de inscripciones de carreras sumamente cutres de hoy día, era un acicate más.
Encima, conseguí liar a un par de amigos de toda la vida para que vinieran a hacerlo, así que allá íbamos.
Como aperitivo, nos fuimos a nadar temprano antes del cross, con mis amigos Eloy y Villar, con los que el año pasado hice la travesía de El Perelló - Les Palmeres y se han quedado con ganas de más.
Un entreno de 2.300 m en la piscina de 50m de Santo Domingo, un placer nadar en una piscina de 50 con una calle sólo para tí.
Luego recogimos a Vega y nos fuimos a desayunar. Tostaditas y para el cross.
Recogemos dorsal y vemos un poco el recorrido. Ya nos dimos cuenta desde el principio que esto no iba a parecerse nada a correr por asfalto, pero habría más sorpresas....

Vega, Eloy y un servidor
Vimos la salida del Campeonato de cross de madrid para federados, que fue unos minutos antes, a dos vueltas (total 4 kms.). La salida fue brutal, a un ritmo terrible.
Tras finalizar el campeonato, llegaba nuestro turno. En la salida me encuentro con un par de compañeros del Aguaverde (el gran Cuéllar y el gran Lalas) Sin apretones en la salida. POOOOOOOOOOOOO!.
Salgo fuerte para hacerme hueco en el inicio y pasados 200 m. veo que voy de los primeros. Pasados 500 veo que voy rapidísimo a un ritmo muy cerca de 3'/km, así que rebajo para ponerme ya a un ritmo de crucero. Y sorprendentemente apenas me pasan dos o tres atletas (uno de ellos Cuellar que me pasa como una exhalación). Primer km. y bien; sin embargo, al llegar a la vega del riachuelo, el circuito se pone de lo más cachondo, un sube y baja de casi un kilómetro por una ladera con giros de 180 grados. Rompepiernas total, de llegar casi andando a los puntos de giro. Una vez dada la primera vuelta de 2 kms., reordené mi estrategia porque me dí cuenta de que iba a ser duro de cojones.
Después de la maratón de Castellón, hace más de un mes, he bajado muchísimo el kilometraje y los ritmos y no estaba yo para grandes alardes, en las vueltas dos y tres aguantando, creo que no me pasó nadie y en la última sin poder apretar mucho porque iba al límite. En esta vuelta sí me pasaron 5-6 atletas que tenían fuerzas para hacer un cambio final, justo lo que yo no tenía. En la zona de subidas de esta última vuelta, doblé a mi amigo Vega, le pregunto si iba bien, porque había estado un poco jodido toda la semana y hasta la meta.
Llegada a meta en 29:34 en el puesto 19º de mi serie, habiedo sufrido de lo lindo, pero habiendo también disfrutado de lo lindo.
Llegando a meta
Un día fantastico, soleado, un gran circuito, un gran ambiente atlético y una organización impecable. Se demuestra que no hace falta clavar 15 pavos para hacer una carrera como dios manda. Con tu dorsal y tu coca cola al acabar es más que suficiente, nada de camisetas cutres, ni publicidad, ni hostias en vinagre.
Sin duda repetiremos.
Y para recuperar fuerzas.. unos bocatas en el mítico bar Olimpic, que recuerdos...
Hasta la próxima.

viernes, 6 de enero de 2012

FUJI D6 3.0 La cabra, la cabra, la puta de la cabra...

Pues nada, mi gran adquisión para esta temporada encaminada a la larga distancia es esta Fuji D6 3.0.
Es la segunda vez que la pruebo, sólo de verla acojona, al menos a mí.
He estado haciendo averiguaciones e informándome sobre tubulares y demás, porque he montado una ruedas 60-90 de tubular y para mí son totalmente novedad. Por lo que he visto y probado ya, hay más mitología sobre el tubular que otra cosa.
Lo único un poco más engorroso es llevar el tubular de repuesto que ocupa bastante más que una cámara; por lo demás, lo mismo y si consigues algo menos de peso y un buen rodar, pues con esas ventajas me parece suficiente para cambiar, sobre todo para competir.
Al grano, la primera vez que la pillé, totalmente desentrenado, me encontraba extraño, hice sólo 60 kms., pero salían ruidos por todos lados. No fueron buenas sensaciones.
Después de haber hecho ya algunas salidas con la de ruta e ir encontrándome no tan pez, me decidí a cogerla hoy días de Reyes con la intención de hacer 100 kms, le he bajado el manillar al máximo e invertido potencia (la posición sobre ella es ahora inmejorable). Al final se han quedado en 90 kms. porque he salido muy tarde y me acosté más tarde aún y ligeramente perjudicado.
Pues bien, día ventoso, dura la ida, pero cuando he cambiado de carretera y no soplaba el viento he podido comprobar lo que es rodar de verdad en una máquina de matar, rodando a 50 kms. por hora en llano fácil (me da la sensación de que no había viento de cola) y a más de 40 sin ir acoplado y fácil, el sonido de las ruedas con el viento y la rigidez de todo el conjunto cuando superas los 40 era algo que no había experimentado hasta hoy.
Salgo muy contento, con la conclusión de que se puede rodar rapidísimo con ella si hay piernas y no hay viento claro, que la posición que llevo es muy buena y que no me molesta, pero con el pero que sigo teniendo y es el dolor perineal que tras ir acoplado un rato largo, me obliga a levantarme para relajar un poco la zona.
Probaré con un culotte de los caros, pero me da la sensación de que voy a tener que acostumbrarme al dolor y al miembro dormido. También cabe la posibilidad de cambiar de sillín, pero me da también la sensación de que no van los tiros por ahí.
A hacerse con ella.