lunes, 3 de diciembre de 2012

Media maratón Villaverde 2012

Primera competición de la temporada. Ya había ganas de sentir esos pequeños nervios de las salidas y la tensión de la semana de la competición.
Era sólo una media maratón, sin ir a tope porque no toca ahora mismo y porque no podría, pero ya había ganas.

Hacía casi un año de mi última carrera atlética (la media de Aranjuez) y sólo llevaba entrenando cinco semanas con un entreno mínimamente para corredor con 3 sesiones semanales y con bastante calidad.
La intención era la de rodar a ritmo de maratón y completar un buen entrenamiento, buscar sensaciones y ver dónde estamos ahora mismo.
No las tenía todas conmigo, porque hacía mucho que no competía y a ritmos ligeros, pero hay que probar.
El fin de semana de órdago, no se como lo hago. Jueves cena con mis padres, viernes cena en casa de un amigo, sábado comida en casa de otro amigo, sábado noche el derby madrileño.
Así que como habitualmente sin hacer los deberes, 5 horas de sueño y algo de alcohol... no es lo mejor.
Llego pronto como de costumbre, pillo el dorsal y al coche a intentar dormir un poco (unos 45 minutos).
El frío era acojonante (- 4º). Calefacción a tope en el coche y medio durmiendo.
Cuando suena la alarma para irme preparando, hay ganas de todo menos de correr al frío mañanero.
Hago una foto al material:

Me preparo y voy hacia la salida, miro la temperatura en el coche (- 2º), poco lío, poco calentamiento, unas progresiones y me pongo en la salida de los primeros, aunque no iba a ir a tope.

La salida es en bajada y al empezar a rodar me doy cuenta de que algo me molesta en el pie. ¿Me habré dejado algo en el calcetín?. No puede ser!. Pasan unos segundos y me doy cuenta de que lo que pasa es que tengo dos dedos del pie completamente dormidos, nunca me había pasado.
Salgo tranquilamente, pero en el km 4 voy a una media de 3:53 (demasiado rápido para mis planes de 4:15), así que voy aflojando poco a poco mientras rodamos por la vega del Manzanares. Se corre bien, un poco estrecho, pero al ir delante sin agobios.
Hay bastantes cambios de ritmo por los giros, algunos de 180º, cambios de terreno (tierra, asfalto, adoquines...).
Cuando se abandona el río y ya vamos a Villaverde, las avenidas son amplias al principio con algunos repechos, para más tarde meternos por el centro con muchos giros contínuos.
Me encuentro bien, voy fácil y decido hacer entorno a 1:26-1:27, porque voy cómodo a 4:05.
En la segunda parte de la media rebaso a algunos corredores que han ido por encima de sus posibilidades y me permito meter los dos últimos kilómetros bastante por debajo de 4'.
Llego a meta en 1h27'10'', en el puesto 64; no está mal para apenas haber entrenado, no ir al máximo y para ser un recorrido  sinuoso y de fuerza.
Satisfecho, buenas sensaciones para afrontar el duro entreno que queda por delante. Esto no ha hecho más que comenzar.

domingo, 12 de agosto de 2012

Resumen temporada 2012 (conclusiones)

Tras el triste abandono forzado en el Half Riaza, doy por concluida la temporada 2011-2012.
Nunca volví a encontrar óptimas sensaciones desde que hice Ironcat en mayo, pero al fin y al cabo es relativamente normal cuando tu gran objetivo está ya cumplido.
Seguí entrenando estos meses de verano con vistas puestas en alguna competición, pero entre que los entrenos no eran de gran calidad, el calor y la falta quizás de ganas, me han hecho ir penando un poco estos últimos meses.
Sin embargo y echando la vista atrás, la temporada ha sido muy larga. Desde principios de septiembre hasta principios de agosto. 11 meses.
Se han cumplido los objetivos previstos y algunos intermedios.
Respecto de los dos grandes objetivos del año:
- Maratón de Castellón: una más para el saco, mi mejor marca (3h06'50'') y me ha servido para ver que tengo el sub 3 a tiro. Además, en su preparación he rebajado mis marcas en media maratón y 10.000.
- Ironcat: debut en la distancia ironman con un resultado decente (11horas 26'). Una experiencia inolvidable. Me lo tomo como aprendizaje. Es duro, pero veo que hay muchas más cosas aparte de entrenarlo. El estómago es muy importante, la cabeza también, tanto entrenando como compitiendo, el descanso previo... Saco conclusiones positivas y experiencia para afrontar Lanzarte en 2013.

Para el futuro, tengo pensado competir menos, centrarme en pocos objetivos para darlo todo en ellos, salir con ganas de competir y sin la tensión de hacer una prueba cada 3 semanas.
Planificar bien para que tu pico de forma coincida con un objetivo y entrenar y descansar concienzudamente.

Este año me planteo en principio 3 objetivos claros:
- Una maratón para empezar. Tengo que cuadrala con los entrenos de Lanzarote y ver si voy a por sub3 o me la tomo como un entrenamiento. Lo que tengo claro es que no voy a sacrificar Lanzarote por la maratón.  El entrenamiento específico que haga sería corto en semanas y sin abandonar la bici y el agua.
- Ironman de Lanzarote: poco que decir. El triatlón que todo triatleta no puede perderse. Hacerlo una vez en la vida dicen todos los que lo han hecho. Con la intención de prepararlo lo mejor que pueda dentro de mis limitaciones horarias y circunstancias personales y atléticas claro. Disfrutarlo al máximo en competición, su ambiente y demás... y acabar contento con el resultado, principalmente quiero correr bien o al menos como yo se que debería hacerlo en un ironman por mis condiciones y capacidades.
- "Aprender a nadar": Después de Lanzarote tengo totalmente decidido hacer sólo agua. Meter 15 o 20 kms. semanales para ver si aprendemos a nadar de una vez. A ver si soy capaz de dar ese salto que me permita ver que se puede estar un poco más delante y que lo que faltaba son metros e insistir. Ver que los tiempos de piscina empiezan a bajar...
Me apetece hacerlo, porque en verano me resulta pesado entrenar. Voy mal con calor y la piscina en este aspecto es una gozada. A la vez me gustaría hacer algunas travesías, cada vez me gustan más y disfruto más de ellas y así veríamos si haciendo todo ese volumen las hacemos un poco mejor.
Tabarca - Santa Pola, Playas de Benicassim, Ría de Vigo, Desafío de las Cíes... son algunas a las que les tengo echado el ojo.

Entretanto, sólo metería una media maratón para preparar la maratón, un medio IM para preparar Lanzarote y un 10.000 a tope si va bien la maratón una semana después para intentar bajar de 37'.

Tres objetivos, en cada período de entrenamiento haciendo hincapié en un sector, carrera para la maratón, bici para Lanzarote y agua para las travesías en verano y menos competiciones.

Ese es el plan sobre el papel.

Half Riaza 2012 (mi primer abandono)

Esta imagen resume mi participación en el Half Riaza, última prueba de la temporada, primer abandono en 3 temporadas de triatlón (forzado) y mal sabor de boca para cerrar. Supongo que son gajes del oficio.
Iba con intención de disfrutar, sabía que había llegado muy tostadete al final de la temporada. Empecé a entrenar en septiembre de 2011, casi un año es mucho. Por eso me proponía ir a ritmos fáciles, sin entregarme y ver cómo iba la cosa.
Madrugón de campeonato, a las 04.30 arriba, para estar en Riaza antes de las 07.00, recoger dorsal, colocar el material en la T2 e ir en bici unos 7-8 kms. hasta el embalse de Riofrío donde estaba la T1.
Voy con un par de compis hacia el embalse y ya me doy cuenta de que los repechos son duros y largos. Colocando las cosas coincido con mucha gente del Club, no hay mucho tiempo y rápido a calentar.


Ya en la entrada-salida del calentamiento me di cuenta de que había poca alfombra y de que había que ir por las piedras unos metros. Lo tenía presente.

La natación es en un entorno precioso, el embalse es oscuro, supongo que por el fondo, pero si te sumergías veías perfectamente al resto de triatletas.
En cámara de llamadas hablando con los gallos (Rodríguez, Guerra, Alix...) al tener un dorsal tan bajo.


Después de una natación cómoda, sin golpes, somos pocos y muy bonita, al salir del agua, voy directo a la alfombra, sólo me pongo de pie cuando toco piedras con la brazada. Serían unos 10 metros, me adelantan casi todos los del grupito de 4-5 que comandaba y que habíamos salido en 35 minutos. Pisando huevos, pues las plantas de mis pies son de la nobleza, en el último paso supongo que un poco más largo para ya alcanzar la alfombra, noto un dolor agudo, doy dos pasos, pero me siento a ver... puf el dedo abierto por la mitad... le digo a un juez que me revise el corte y me dice que hay que suturar, llama a la ambulancia y le dice que el dorsal 10 va para allá.

Hago toda la transición con el pie ensangrentado hasta la ambulancia. Tres puntos de sutura. El que me suturó me dice que no se me ocurra correr, que me va a doler mucho, que es una zona muy mala y que se me puede abrir. Le digo de hacer la bici y me dice que no habría problema.
Después de unos 10-15 minutos, salgo de la ambulancia, me quito tranquilamente el neopreno (aún había alguna bici) y decido hacer la bici para bajar el pedazo de desayuno.
Empezando la bici. Y al fondo se ve la ambulancia donde me suturaron

Voy rebasando a mucha gente, veo a los aguaverdes de vuelta bien colocados y me doy cuenta de lo duro del recorrido. Hasta un triatleta se bajó de la bici porque no podía con un repecho...
Muchas gente ha comparado el recorrido con el del Ecotrimad. En mi opinión, más duro que Ecotrimad, repechos más largos y asfalto en peores condiciones.
A la vuelta a Riaza decido que no voy a dar la segunda vuelta, me viene doliendo el corte y no es cuestión de agravar más la situación. Así podría comer en casa también.

Voy hablando con algún ex-aguaverde que alcanzo, el dorsal uno que iba también a retirarse por un problema mecánico, un triatleta del pueblo donde nacieron mis padres...
Al llegar al box y entregar el chip un juez me dice que que todos los que hemos salido por las piedras nos hemos cortado. Eso sí me jodió y le respondí debidamente. Por cojones había que salir por las piedras hasta llegar a la zona alfombrada.
En resumen, me jode abandonar un triatlón y más por cosas digamos ajenas y que pudieran ser evitables, no fui el único con cortes profundos que necesitaron sutura, pero tampoco me voy a cabrear.
Una pena, porque hice una natación buena para mi en el puesto 42 y el recorrido de bici aunque duro, hice los 42 kms. a 30 kms/h parándome a charlar con alguno y demás... lo que me hace pensar que habría hecho una posición bonita de haber corrido medio bien y habiendo aguantado en bici una media de 30.
Punto y final a la temporada y ahora a un triatlón duro de verdad, mi boda con Marta. ;-D


viernes, 27 de julio de 2012

Triatlón Pálmaces 2012

Este era el segundo triatlón de Pálmaces que hacía después del que hice en el 2011 y con el que cerré temporada.
Me gustó tanto, que me decidí a repetir.
No es de extrañar que las inscripciones duren pocos minutos, ya que la calidad de los organizadores y de la gente de este pequeño pueblo de Guadalajara es altísima.
Me presenté allí 1 hora y media antes de la salida, ya conociendo la situación de T1, T2, recogida de dorsales, parking y demás.

Allí me encontré con muchos miembros del Aguaverde que tan buenas carreras hicieron posteriormente.
Un saludo rápido y a por el dorsal al ayuntamiento del pueblo, nada más y nada menos que el número cien.

Coloco el material para correr en la T2 y bajo al coche a por la bici.

Ni siquiera bajo el neopreno a la presa porque se rumorea que no se usará. Sin embargo, una vez colocada la bici en la T1 y al tocar el agua, estaba fresquita, fresquita y lo dice uno que no es nada friolero.
El caso es que no se a que temperatura estaría, pero como hubo mucho lío en la salida y estuvimos mucho en el agua yo pasé frío y mirando a mi alrededor, mucho triatleta tiritanto hasta que no se dio el bocinazo. Inclusive, notaba un dedo gordo del pié durante toda la natación claramente dormido.
El caso, algo de charla con algunos conocidos dentro del agua y nos colocamos.

Este año se nadaba al revés que el año pasado, al contrario que las agujas del reloj. La salida fue bastante caótica porque es dentro del agua y se traza una línea imaginaria entre una bolla y una piragua, pero el caso es que mucha gente se adelanta y los jueces no querían dar la salida.
Estuvimos varios minutos de tiras y aflojas, gritos, protestas, amenazas de descalificación, hasta que se dió la salida de aquella manera...

Bastantes golpes en la salida al principio, pero una vez me pasaron unos cuantos más rápidos que yo, el tema se calmó.

La primera boya llega rápido y me encuentro bien, voy muy rectito, cojo algunos pies. Me doy cuenta de que cada vez me muevo mejor en el agua, sigo nadando como el culo, pero tengo buena orientación y veo a unos y otros y estoy tranquilo viendo por dónde ir y a quién seguir.
Tengo más o menos a un grupo nutrido delante, que es al que sigo, pero tras girar la segunda boya y enfilar la última larga recta voy perdiéndolo poco a poco. Esta última recta se me hace larga, pero salgo del agua en 32 minutos 26 segundos (parcial 137), mejor de lo previsto, aunque luego me di cuenta de que el agua o fue más corta que el año pasado o las condiciones mucho mejores (el año pasado había algo de oleaje que se formó por el viento que azotaba).

Hago una transición bastante lenta para que suelo hacer y salgo con la zapas puestas (el año pasado no atiné, perdí una zapa, tuve que parar y volver a montar) puesto que la transición es cortísima y la salida en subida.
Los primeros tramos de subida ya se hacen notar, aunque voy pasando a gente, eso sí meto casi todo lo que tengo en algunos tramos.
Al girar para ir hacia Atienza ya puedo acoplarme, ya se ve que no va a hacer el viento de otros años; voy fuerte cuando el terreno es propicio y ligero en las subidas para no cargar mucho las piernas. Pasé a algunos triatletas, aunque también fui rebasado por alguno.
No pillo nada en los avituallamientos porque está nublado y no hace calor y con los dos botes que llevo bien congelados suficiente.
A la vuelta me encuentro bastante bien, con mucho tramos de bajada para darle cera de la buena, aún así me pasa gente (cómo va la peña en bici, madre mía), alguno ilegalmente, dos del mismo equipo perfectamente rodando el uno detrás del otro, los seguí viendo durante muchos kilómetros e iban igual, uno tirando y el otro a rueda. Penoso.
Así, con buenas sensaciones y a casi 33 kms/h llego a la T2, con ganas de correr.
Salgo fuerte, primeros dos kms por debajo de 4'/km y los siguientes 3 un poco por encima, aquí paso a multitud de gente, no menos de 20-25. Sin embargo y como me viene pasando últimamente, no aguanto el ritmo, no por piernas ya que voy ligerísimo y fácil, sino porque me aparecen dolores de todo tipo y si la última vez fue flato, esta vez presión en las costillas/diafragma y tengo que aflojar. Incluso esta vez al final de la primera vuelta amago de tirón en vasto interno y tengo que pararme a estirar.
Ya me empiezo a rallar porque correr por encima de 5'/km. me desmoraliza cantidad. Es un ritmo que ni de rodaje y me jode en el alma entrenar y entrenar para luego tener que ir a ritmo de tortuga.
El caso es que poco a poco se van un poco los dolores y puedo volver a rodar por lo menos por debajo de 5, aún así no voy bien y en la segunda vuelta pierdo muchas posiciones, llegando a meta con más pena que gloria en 3 horas 21 minutos y 57 segundos en la posición 127 haciendo los 12,8 kms. a un ritmo de 4'50'', dos minutos peor que el año anterior.
El resultado final es 6 minutos menor que el año pasado, pero 35 puestos peor. Más nivel de participación y más benévolo el viento y el calor y quizás también el agua más corta.
Reflexión: ahora mismo no estoy en forma, no estoy entrenando calidad, sólo me dejo ir y se me está haciendo un poco larga la temporada, lo se y soy consciente. Me todo estas últimas pruebas como experiencias y disfrute.
Refrigerio clásico, algo de charleta con algún conocido, estiramientos y echando leches para Madrid porque bien temprano partía de vacaciones a Galicia.
Una pena no poder quedarse a la caldereta y a degustar unos minis de cerveza con la gente del club que tan buen papel hizo. Otra vez será.
Próxima estación: Half Riaza.

lunes, 16 de julio de 2012

Travesía El Perelló - Les Palmeres 2012

El segundo año que hago esta travesía. Es curioso donde te lleva la vida.
Todo empezó como planificación de algo distinto que hacer en un fin de semana entre amigos. Y de ahí surgió la idea de irnos al apartamento de nuestro amigo Villar en Alicante para pasar el fin de semana con las familias y de paso hacer una travesía a nado.
Esta nos cuadraba por fechas que no por distancia porque pilla un poco lejos y nos lanzamos en la edición del 2011.
Como Villar no guardaba buen recuerdo de la primera edición en la que no pudo acabar, este año quería quitarse la espina clavada y vaya si lo hizo.
Al igual que el año pasado, madrugón a las 06.25 a pie (sólo 4 horas de cama), desayuno y pitando por la autopista hasta llegar a El Perelló. Esta vez llegamos con tiempo para coger los dorsales y hacer necesidades, en el mismo water que el año pasado.
Al llegar, vemos que el día está nublado y que el oleaje del año pasado que todo el mundo dijo que fue excepcional, volvía a repetirse.
Lo habitual, dejar las cosas en el guardarropa, un platanito y a la playa a calentar. Villar no quiere, yo me meto y veo que el oleaje es de órdago, costará llegar a la primera boya contra las olas.
A partir de ahí se intuye que aunque haya oleaje, nos ayudará porque va en el sentido de la marcha, un poco cruzado.
Mientras esperamos en la zona de salida, se pone a llover (14 de julio?), me encantan estas cosas. Estamos situados en la mitad del pelotón, deseo suerte a Villar y...
POOOOOOO, salida, tranquilamente todo el mundo avanza correteando, entramos en el agua, pero se anda bastante hasta ponerte a nadar, además el oleaje no te dejaría en paz hasta que te empezara a cubrir el agua.
Una vez nadando, lo que ya se sabía, costaba una barbaridad, un arriba y abajo surcando olas. Al llegar a la primera boya, un poco de lío, gente agarrada a la misma, no se, no lo entiendo, no es tan difícil rodear una boya, abrirse un poco para no pegarnos y demás... pero bueno, aquí empieza la travesía.
Me cuesta coger ritmo, como siempre, pero se que cuando pasen 500 metros más se me pasa y nado más cómodo.

La orientación es difícil, porque cuando miras hacia delante cada x ciclos de brazadas puedes o no ver algo, dependiendo de si estás en medio de la ola o no. Por tanto, ahora mismo me limito a seguir gorros. La primera boya se me hace larguísima, cuando la alcanzo digo "joder, que largo va a ser esto". El caso es que la segunda llega mucho más pronto (no estaban equidistantes) y aquí es cuando empiezo a ir cómodo; he perdido un grupito de unos 10-15 que iban un poco delante, pero me da igual, empiezo a coger a algunos que yo creo se van cayendo del grupo, creo que voy bastante recto porque aunque no se vean las boyas bien he cogido de referencia un par de bloques de edificios altos.
Voy nadando con algunos otros nadadores, a la par, siempre es bueno ir a un ritmo entre varios, da confianza y creo que nos hace ir un pelín más rápido de si vas completamente sólo, ya que si uno aprieta algo el otro también.
Vamos pasando boyas y se presenta la última de color amarillo para ya girar al arco de meta casi sin darnos cuenta.
Aquí a favor de oleaje trato de no irme hacia las rocas de la derecha que el año pasado casi me cuestan un disgusto, pero esta vez me voy mucho más a la izquierda, demasiado, el propio oleaje me ayuda. Se hace pelín larga la salida la playa.
Al tocar tierra veo que hay bastantes nadadores que salimos más o menos a la vez, puedo ganar algunos puestos si corro, pero no lo hago, me parece feo, esto no es un triatlón, no se... es como jugar con ventaja.
Cuando veo el crono, me doy cuenta de lo mas que lo pasamos el año anterior (28 minutos menos) con la corriente en contra. Este año tengo el mismo nivel que el año pasado por mis tiempos de piscina y por los tiempos que he sacado en los triatlones y la diferencia en el tiempo final es acojonante. Otro dato, el ganador este año ha hecho 14 minutos menos que el del año pasado. Esto nos da una idea de que dentro del mar no somos nada.
Tiempo final 47'01''. Puesto 138º de 269 finalizados. En mitad de tabla.
Villar entra en 49'29'', con una sonrisa de oreja a oreja. La espina estaba más que quitada.
Una bonita travesía, bien organizada, aunque algo dura por las condiciones del mar y para nosotros algo lejana.
Un buen avituallamiento después a base de fruta, bollitos, refrescos, cerveza.
Unas fotos de quipo.

Nos vestimos y vuelta hacia la salida paseando y comentando las sensaciones. La vuelta en coche se hace amena porque vas comentando también, pero es larga y no piensas más que el color y el sabor de un frío calimocho.
El año que viene más, intentaré convencer a Villar y Eloy de hacer algo más atrevido, Tabarca?.

domingo, 17 de junio de 2012

Triatlón olímpico Villa de Madrid

Empecemos por decir que no todos los días son fiesta. Y ahora paso a narrar yo diría que el peor triatlón que he hecho, por las sensaciones, desde que practico este deporte.
Digamos que todos los objetivos grandes de la temporada (Ironcat y maratón de Castellón) y los intermedios (Elche y DLD Sueca) ya estaban cumplidos. A partir de ahora sólo había que disfrutar en las competiciones sin presión hasta finalizar la temporada.
En esa línea me plantaba en el olímpico de la Casa de Campo, al que no he faltado desde que practico triatlón.
En las últimas semanas, noto que las sensaciones no son buenas, ando un poco más cansado de la cuenta, muscularmente mal cuando hago entrenos de calidad, pierdo peso con facilidad si no como a todas horas, se que el calor me afecta y moralmente me destruye mucho cuando tengo que correr en estas fechas...
El caso es que me tomé la semana como de descarga y el último entreno que hice me dejó buenas sensaciones.
El objetivo en principio era rebajar las 2h30' del año anterior y meterme entre los 100 primeros, un objetivo en principio asequible, ya que desde que me inicié en esto todos los años has mejorado un poquito.
Pues bien, caliento un poco y el agua digamos fresca para el baño, se agradecía meterte en las verdosas aguas de la cdc con el calor que hacía a las 16.00 de la tarde.
Salía en la primera serie, con los buenos, con los que se juegan el pastel.

Así que me puse en el medio del pantalán, con la intención de que cuando se compactara el grupo por el centro, tratar de seguir un poco a alguno en el que me mantuviera cómodo y así poder ganar un minutillo...
Hasta la primera boya bien, voy con mucha gente. la natación limpia y el giro de boya donde otros años había hostias a tuti, también limpio.
A partir de ahí o la gente aprieta o se tuerce mucho, pero ya somos triatletas desperdigados, no hay un grupo claro y me limito a nadar sólo visualizando bien las boyas. Salgo de nuevo al pantalán en 14'10'' la primera vuelta, bien para hacer 28'.

Me lanzo de nuevo, se me descolocan un poco las gafas en el zambullizo, las coloco rápido y tirando... Estoy nadando bastante recto, la gente creo que va un poco cansada porque aquí pillo algún golpe cuando ya deberíamos ir muy estirados, algún triatleta que va cruzado... primera boya, giro y de vuelta, ya casi llegando a la segunda boya que está relativamente cerca del final, me llevo una hostia de un competidor muy seria, yo diría que un puñetazo. Miro al tronco, él me mira (se da cuenta del hostión que me ha dado) y seguimos, joder la peña nada muy torcida, metros de más muchos.... porque yo fui recto recto toda la prueba, cada tres brazadas mirada adelante para visualizar la boya.
Me doy cuenta en los siguientes metros que llevo sangre en la boca, supongo que de la hostia me he mordido y noto el sabor férrico de la sangre. Me da un poco de rabia, pero bueno, nada grave, el caso seguimos que ya estamos casi fuera... miro el reloj y 29 y pico.... joder, que mal la segunda vuelta (mucho más lenta), no tenía la sensación de haber nadado peor.... da igual, supuestamente ahora llega mi momento.

Transición larguísima, alguna piedra cabrona bajo la alfombra y salgo a la bici con Tortugo, compañero de Club y gran ciclista, buenas perspectivas.

Tiramos para delante y yo ya veo que me cuesta un poco, voy forzado, otros años hacía todo el recorrido a plato y pronto veo que no va a poder ser.
Hacemos un grupo de unos 5 que llevamos un buen ritmo, yo veo que voy demasiado forzado y sólo puedo dar un relevo en el llano. A mitad de la tercera vuelta, nos doblan los primerísimos y el grupo trata de pegarse; es mi final, yo no hago ni ademán de hacerlo porque ya iba jodido en mi grupo... me quedo.

A partir de aquí, malas sensaciones, no voy fino, voy sólo y la media de velocidad va bajando... tras estos 20 kms en solitario llego a la T2 con más pena que gloria en 33km/h, calculo que unos 2 minutos perdidos respecto al año pasado. Corriendo el 10.000 en 42', cumpliría el objetivo y eso con lo mal que he ido.
No las tenía todas conmigo, porque las sensaciones nunca fueron buenas, pero el caso es que voy cómodo, en la parte de subida voy ligero, sombrita, duchas... primera vuelta 10'30'', en tiempo. Voy corriendo a 4.15 - 4.20 y fácil. Intención seguir así y la última vuelta darlo todo.

Segunda vuelta y sigo fácil, pero inexplicablemente al final de la vuelta, bajando... sin ir especialmente fuerte, dolor en la parte baja de las costillas, parte izquierda, entiendo que flato, el dolor es muy agudo, me hace bajar el ritmo y finalmente andar. Sigo trotando muy lento con el dedo metido en la zona que me alivia un poco, pero el dolor es grande. Como hace tantos y tanto años que no tengo flato, dudo si es o no, porque ya no me acuerdo ni siquiera, donde se localizaba.
En estos momentos, fuera de objetivo, con estos dolores y sin ser mi guerra, pienso en retirarme, pero me pilla un Clavería por detrás, que me anima y tiro con él para delante, me empieza a contar sus penas, el tío es de los buenos, pero también hoy no era su día y vamos hablando, contándonos nuestras batallitas de la temporada y tal.... trotando nos pasa hasta el apuntador y llegamos a meta en 2h40', 10 u 11 minutos más que el año anterior.

CONCLUCIONES:
Yo siempre saco las conclusiones positivas sobre todo de lo negativo y en esta ocasión tengo que darme cuenta de que ahora mismo no estoy fino, no estoy en forma, también es normal, mi pico de forma estuvo al principio de la temporada, entre Sueca e Ironcat.
A partir de ahora, hay que descansar cuando te lo pida el cuerpo y a ver si encontramos un punto de forma digno para hacer Pálmaces con buenas sensaciones.
Entrenaré a partir de ahora fundamentalmente intensidad, poco volumen, entrenos cortos para liberarme y tener la sensación de que no estoy entrenando mucho y que la mente esté tranquila.
Como dije al principio, cabeza, que no todos los días son fiesta y no somos profesionales.

domingo, 3 de junio de 2012

Cicloturista Sierra Norte 2012

Ya digerido el regustillo fantástico de haberte convertido en un ironman finisher, me planteaba el resto de la temporada haciendo cositas variadas, para disfrutar. Sin largos desplazamientos ni logísticas.
Por eso me animé a hacer la Sierra Norte, cerca de casa, por carreteras que conozco y por parajes de gran belleza.
Sabía que iba a ser duro, he salido por la zona muchas veces, se hace parte del recorrido de Ecotrimad y hay que subir el Puerto de la Puebla y el de la Hiruela, pero eso no es lo más difícil digamos, sino el contínuo sube y baja con toboganes y rampones por todo el camino, que te van desgastando y haciendo mella en las piernas y lo que es peor en la mente....
Llegábamos allí 3 miembros del Aguaverde. Luis, Ibit y servidor.
Se había inscrito además mi amigo de toda la vida David Vázquez que está empezando en esto del triatlón y al que le convencí que probara una cicloturista para irse acostumbrando a las buenas kilometras.
Primera anécdota al recoger el dorsal, con las centenas tachadas, de lo más cutre; luego me dí cuenta que todos los dorsales más bajos estábamos igual, es decir, que ahorraron digamos dorsales sobrantes de otras carreras de cifras altas, tachando las centenas y convirtiéndolos en centenas bajas, bueno es una anécdota.

La carrera comenzaba en El Berrueco, supuestamente se harían 40 kms. circulares neutralizados a ritmo controlado. UNOS COJONES CONTROLADO, por encima ampliamente de 30 por hora y dando cera contínua, bajando a muerte (algún susto, frenazos...) y subiendo a fuego (la subida de Torrelaguna aunque no sea un puerto, es digna de mención).
Cuando llegamos de nuevo al Berrueco, vía libre, contínuo sube y baja, ahí me doy cuenta de que esto va a ser duro de cojones.
Luis iba por delante, sólo le vi en la salida y cuando se paró a mear sobre el km. 30 y fui con Ibit un tiempo, como hasta el 50, hasta que me dí cuenta de que no estaba para ese ritmo.
A la llegada a Robledillo, se gira a la derecha buscando Puebla de la Sierra. Conocía esta carretera en pésimo estado y la temía, se hace muy larga, pero como en anteriores ocasiones la he atravesado con mal tiempo, hasta se me hizo amena.
Cantidad de baches, desconchones, asfalto suelto, muy peligroso bajando... en una curva hubo una caída en un bache-socabón, ví al coche de asistencia sanitaria con el ciclista dentro, esperemos que entero...
Yo a lo mío, bastante tostadete, cuidando las bajadas con tan pésimo estado de la calzada y disfrutando de los paisajes brutales de esta zona (riscos, barrancos, naturaleza en toda su expresión).
Me pongo las botas en el avituallamiento y llegamos a la Puebla, justo donde yo quería estar, puertecitos, buen asfalto y nada de grupos a arreones.
La Puebla es un puerto que me gusta, al principio no andaba muy fino, pero cuando quedaban 2-3 kms. me empiezo a encontrar cómodo junto con otros dos ciclistas, vamos conversando.
Pequeña bajada, para girar a la derecha y subir la parte final del puerto de La Hiruela e inmediatamente bajarlo entero.
Hay coches entre los ciclistas, frenan más que nosotros y es peligroso, adelantamos incluso a alguno. En una curva cerrada se ve a la ambulancia, ha habido una caída, parecía chungo el tema, al pasar un ciclista, totalmente ensangrentado dentro de la ambulacia, pero pude oir que hablaba.
A partir de ahí y ya en la provincia de Guadalajara, contínuo sube y baja, como no, pero iba más cómodo.
Otro avituallamiento y me voy encontrando con la misma gente con la que he coincido en partes de la carrera y otros avituallamientos, chasacarrillos, "qué duro es esto" y para delante, estaremos por los 100 kms.
Seguimos toboganes y subimos una pequeña tachuela, el alto del Cardoso, bajada y giramos a la izquierda para hacer el puerto de la Hiruela, me encuentro bien, adelanto a gente y pillo a un grupo más nutrido.
Ya está todo hecho, bajada muy buena a Prádena del Rincón y de ahí con repechos variados, aunque siempre predominando bajada hasta la meta en el Berrueco, compartiendo charleta con otros ciclistas.
Al llegar veo a Ibit que estaba por ahí corriendo (yo había quedado con él). Menos mal, así no tuve que inventarme excusa alguna.
Mientra él corría me fui a por mi caldereta reglamentaria y cervecita.
Y aproveché para hacerme una foto con Alejandro, un ciclista con el coincidí muchas veces en el recorrido.

Total, una marcha tan bonita como dura, una paupérrima media de 24,52 km/h, parando en todos los avituallamientos como no podía ser de otra forma en una cicloturista no?. Todo el mundo decía lo mismo, sube y baja contínuo, peor que otras carreras con puertos (la Perico, la Carlos Sastre...), pero una experiencia más al saco. Al final algo menos de 6 horas en la posición 224 de 302 llegados meta (Cómo anda la gente...!)

martes, 15 de mayo de 2012

IRONCAT 2012

Llegamos como he dicho en el previo con el entrenamiento hecho, pero con una última semana nada conveniente para afrontar un debut en distancia ironman.
A las 08.00 de la mañana me encuentro con Paulino en una gasolinera de la A-3 para comenzar nuestro viaje a L'Ampolla.
Viaje tranquilo, respetando los 120 km/h que marca la ley (jajajaja...), un par de paradas para meternos unas coca colas y unas frutas y a la hora de comer estábamos en L'Ampolla.
El pueblo es pequeño, se aparca fácil y el Hotel Ampolla Sol está indicado, a escasos 100 metros de los boxes.
Mi compañero Paulino, del Enphorma triatlón

Dejamos los bártulos, bicis y tal en la habitación y comemos en el restaurante del hotel. No es precisamente el Hilton, pero el trato y la comida eran de 10. Nos metemos un menú de 15 pavos con dos especie de doradas con una vinagreta y patatas cocidas y un arroz marinero con mejillones y calamares espectaculares, cervecita y fresas. Espectacular, como el tenazas.

Descansamos media hora tirados en la cama y bajamos con tiempo al breafing que era a las 17.00 en el Hotel Flamingo, de camino nos da tiempo a ver dónde están los boxes, la colocación de las boyas y el sentido de entrada y salida a las transiciones, muy fácil.

Sorprende de primeras el poco ambiente de triatlón, nada de feria del triatleta ni nada parecido, tranquilidad total. Obviamente al ser pequeño el pueblo se ven triatletas circulando, algunos en bici viendo el circuito, otros con las medias de compresión puestas paseando, otros tomando una cerveza...

Llegamos con tiempo al hotel, saludamos a un par de conocidos, pillamos el dorsal y asistimos al briefing. Todo claro excepto que hubo un momento de lío en el que se dijo que eran dos vueltas de natación cuando eran 3.
Briefing

De vuelta al hotel, la boyas ya colocadas. Otro poco de paseo y a cenar.
Unos macarrones con atún, última cerveza antes de la meta y a la habitación. Mención especial a los encargados del hotel, que aunque no daban desayuno a la mañana por ser tempranísimo nos prepararon una bolsa espectacular (sandwiches, magdalenas, barritas, fruta, yogures), incluso café en un termo. Además nos enfriaron los botes con los geles disueltos.
Ducha y a dormir.
Lo de siempre, nervios, das vueltas a la carrera y en menos que canta un gallo ya suena el despertador a las 04.45.
Desayuno, plantada en toda regla, vestido y para boxes. Allí antes de las 06.00 que abrían. Entramos sin agobios, la verdad es que da gusto un triatlón con poca gente, sin megafonía a tope, sin cantidad de gente, estás tranquilo, pensando en tus cosas, concentrado, con triatletas al lado. Cada uno a lo suyo. Sólo uno sabe desde dentro qué se piensa a esas horas.
Ya con el neopreno enfundado

Todo colocado en boxes, unos boxes discretitos, se echaron en falta unas cestas porque todo estaba en el suelo y de camino al agua.
Al meter los piés, estaba templadita, ninguna sensación de frío. El día anterior dijeron 18º, pero me parecieron más. Agua muy tranquila.
Calentamiento de no más de 200 metros, un abrazo en la salida entre los que éramos de Madrid que nos pusimos juntos y POOOOOOOOOOOOO...
Entrada al agua tranquila

Salida tranquila, sólo 170 triatletas, la primera boya cercana, algunos golpes, pero bantante limpio en general. Ya en la recta larga de la primera vuelta se puede nadar medio bien, se alarga el paquete, las boyas se ven bien, el circuito es de 1.100 metros y el agua como un plato. Se nada de lujo. Las referencias con claras. Sin darte cuenta has hecho ya las tres vueltas.
Mar completamente en calma

Se me ha hecho cortísimo, he ido muy cómodo, sobrado, incluso gente cogiéndome piés, adelantando si no me gustaba el ritmo de algún triatleta de al lado.
Tras la última vuelta había que rodear el espigón y salir por el puerto deportivo. Al salir veo el reloj en una hora y 7 minutos, de lujo, en el mejor de los tiempos esperados. Además veo a mi gente a la salida, a los que no había visto antes y me animan.
Llegando a la T1

En boxes, veo muchas bicicletas, así que voy bastante bien. Cojo la bici y empieza de verdad para mi el ironman. Voy con 15 geles disueltos en un bidón (1600 calorías y 400 g de hidratos). Además de esto me meto dos bidones de aquarius (en realidad uno porque estaban por la mitad), un litro de agua por lo menos, una barrita Squeeze (muy buena) y algún medio plátano.
En la bici voy reservón, mi plan era llegar a la T2 en 7 horas para haciendo una maratón por debajo de 4h, ser finisher con menos de 11h.
Punto de giro de L'Ampolla

De esta manera, puedo ir más rápido, pero no quiero, trato de ir en torno a 31/32 km/h para hacer una bici sobre 5h45'/5h50' y luego bajarme a correr con piernas.
Todo va bien, pero en la 4ª vuelta yendo hacia el Delta del Ebro pega el viento de un modo significativo y machaca, a Camarles a favor, vuelta en contra y a L'Ampolla a favor.

Además, empiezo a ir incómodo acoplado, me duele mucho la zona de los huevos (o como se diga...) y de vez en cuando tengo que levantarme para descansarla. En breve compraré un sillín nuevo.

Cada vuelta pega más el viento y la última ya iba acoplado a no más de 23 km/h dirección al Delta, pero voy en tiempo, no me mato. Sé que he perdido posiciones en la bici (unas 10), que supuestamente y según lo que estoy viendo es mi mejor parcial en otros triatlones, pero me estoy guardando.
Siempre que llego a L'Ampolla, mis amigos Pistacho y Silvia y mi prometida Marta me animan y me siento con mucha fuerza.
Llego a la T2 en 7 horas clavadas, voy perfecto, según lo previsto y cómodo.
Transición tranquila, la moral alta. Hace calor, pero tampoco tengo que hacer una maratón rapidísima.

Salgo fuerte a correr, por debajo de 5' el km. y me digo "afloja" que con 5.45' te vale. Aflojo y voy muy cómodo, primer avituallamiento, bebo algo y bien. Veo que Paulino va muy bien y me saca unos 5-7 minutos.
Primera vuelta bien, con colchón de sobra para hacer sub 11h, en la segunda aflojo un poco, no porque vaya mal, sino porque mi objetivo lo voy cumpliendo y prefiero guardar, hace mucho calor (36º dijeron luego, no era consciente de que tanto).
Sin embargo, en la tercera vuelta (eran 6 de 7 kms), empiezo a ir peor, no sé que comer, bebo agua, me echo mucha por encima, sólo me tomé un gel (no me entran bien), algún cuarto de naranja... no me entra más dulce, no quiero isotónico y al pasar por el puerto, calculo que km. 18-19 se me junta todo, dolor de estómago, ligero flato, calorazo y una presión en el diafragma (la goma del top me aprieta mucho) e irremediablemente me pongo a andar.
Aquí pasa de todo por mi cabeza, se me va el objetivo de sub11h, retirarme, seguir andando hasta el final, hago cálculos y andando a 9-10' el km. haría sub 13h, pero no puede ser, no he venido aquí a andar joder, yo soy corredor... Pero no encuentro fuerzas, me dan ganas de llorar, un poco derrotado, me da miedo volver a arrancar a correr por si no puedo seguir... por si vuelvo a parar, paso por el avituallamiento en la media maratón y como no me entra nada, pruebo un par de trozos de bocadillo de jamón con tomate y un vaso de coca, me sientan bien al menos... al poco tiempo veo a mi gente animándome y arranco (qué coño es esto de pasar andando al lado de ellos), le doy un beso a Marta, me animan y a correr. Voy algo mejor, es decir, mal, pero al menos corro. Como a 6/6.30'' el km.
Habré andado como 2-3 kms.
El ritmo es lamentable, pero es que no hay muchas fuerzas, el calor, el estómago, me han matado, no puedo ir a mis ritmos.
Aún así adelanto a cantidad de gente, van andando muchísimos triatletas.
Hago cuentas y me fijo nuevo objetivo en sub 11h30'. A este ritmo lo haría.
Aún yendo a estos ritmos tan lentos, voy pasando a cantidad de gente, corriendo y andando...
No me pararé hasta el final, se me hace larguísimo, en los avituallamientos sí me paro a beber y la última vuelta ya hace menos calor y el sol está bajo, además de que me dan la pulsera blanca para ir ya para meta y es un subidón terrible.
Visualizo la meta, me emociono, qué duro, nunca había pensado en ser finisher en un ironman, de verdad voy a ser un puto ironman, está mi mujer viéndome mi amigo Pistacho, mi compañero Paulino, sé que la gente está llamando y enviando wasaps y mensajes para ver cómo voy y de verdad que te emocionas, lagrimillas...
Los 2-3 últimos kilómetros son duros, pero ya está ahí, voy a ser finisher y por debajo de 11h30', peor de lo que pensaba tras llegar a la T2 en 7 horas, pero contento, hay que aprender, sufrir, disfrutar de la experiencia.
Paulino me ha doblado, me ha sacado una vuelta, el tío ha hecho una pedazo de maratón de auténtico crack, me alegro cantidad por él, de hecho cuando él entra en meta, escucho al speaker decir su nombre y me lleno de emoción porque sé que en una vuelta yo estaré ahí.
Dicho y hecho, llego la meta, ahora parece que voy fresco, que tampoco ha sido para tanto, jajajaja... cómo es la cabeza...
Según la clasificación oficial 11 horas 26 minutos y un segundo, aunque viendo la foto de llegada con unos 15 segundos más. Tanto da.
Me esperan en meta mi gente, les doy un beso, un abrazo a Paulino, gran compañero de viaje y gran triatleta. Estoy feliz.
Ya tengo mi camiseta y mi medalla de finisher. Un sueño.
Es la vez que peor he llegado a meta, no quiero beber ni comer nada, me pido una paella con costillas que habían hecho y no me entra. Me voy a la zona de masajes, y tras el masaje, ya tengo hambre, una birra, un bocata de butifarra como no podía ser de otra manera en Cataluña y una par de donuts.
La organización de este ironman es sencillamente cojonudísima, la atención de toda su gente, voluntarios, colaboradores, jueces, es espectacular, no se puede pedir más, ánimos, palabras de aliento, mil gracias a todos ellos, son de una gran ayuda.
Gracias también a Paulino que ha sido un gran compañero de viaje y que se ha marcado un debut en ironman para quitarse el sombrero.
Enhorabuena a los compañeros del Aguaverde también finishers Ramón y Rafa a quienes no conozco mucho, pero compartí con ellos algo de charleta y ánimos durante la carrera.
Y por último especialísimas gracias a mi gente. A mi prometida Marta, que tanto sufre siguiéndome por estos retos y a mis grandes amigos Silvia y José que se merecen un monumento y gracias a los cuales guardo recuerdos fotográficos de este evento.

CONCLUSIONES:
La experiencia ha sido cojonudísima, la semana de aupa. No sé si habiendo descansado más los días previos, me hubiera ido mejor, yo creo que no, pero nunca lo sabré.
He disfrutado a tope y me conformo positivamente con el tiempo que he hecho, aún sabiendo que puedo hacer bastante menos, pero el principal objetivo era aprender, saber qué era un ironman y una vez ya lo sé podré fijar algún objetivo fiable de tiempo la próxima vez.
Me queda claro que he de cambiar de sillín, voy muy incómodo acoplado pasando de los 100 kms. lo que me obliga a no guardar la postura a partir de ahí, aparte de ir algo desconcentrado.
También me queda claro, ya lo sabía, que el calor corriendo me va fatal, así que debería buscar una prueba fresca que me fuera mejor.
Mi estómago no está a prueba de bombas, no acepta bien los geles y tanto dulce, así que como aconsejaban algunos, antes de la salida un protector de estómago va cojonudo. Probaremos.
Y por último, ser consciente de que un ironman es muy muy largo y la maratón en fatiga es terriblemente dura, saber regular y rendir a la vez para llegar a meta contento, con una sonrisa, pero habiéndolo dado todo.
Haciendo un exámen de mis tiempos, me resulta casi gracioso que mi mejor parcial haya sido la natación (parcial 50) con una hora 7 minutos.
Parcial 73 de bici a 30.66 km/h, perdiendo 13 puestos y por último una muy mediocre maratón para mi nivel en 4 horas y 25 minutos, pero increiblemente ganando 10 puestos, así que sí que debió ser dura.
Para el futuro, con cantidad de ganas de repetir, de buscar la prueba adecuada, de rendir mejor, sobre todo en la maratón y de llegar con más bicicleta para también sacar algo de tiempo en ese parcial.
Larga vida al Ironcat.